Los cristianos conservadores de EEUU coinciden tras las imágenes de IA de Trump como Jesús y el papa: "Una blasfemia grave que no tiene ningún contexto aceptable"
Al 'rosario' de críticas y dudas sobre su capacidad presidencial surgidas en el seno del movimiento MAGA se suman ahora las encendidas protestas de un sector influyente en la sociedad y política de EEUU por sus burlas a la religión católica.
Donald Trump identificado como un Jesucristo sanador —aunque él luego recogiese cable diciendo que era él "como médico"—. Donald Trump abrazado por Jesucristo. Hasta Donald Trump de papa. Solamente necesitas una herramienta de inteligencia artificial y cierta ausencia de vergüenza para publicar esas imágenes en la cuenta oficial del presidente de EEUU.
No son simples bromas y tampoco se las toman como tal los numerosos sectores católicos estadounidenses, un colectivo muy amplio que mostró su apoyo masivo a Trump en las elecciones de hace apenas año y medio.
Las cosas han cambiado bastante en este tiempo. A las críticas y hasta deserciones del 'barco' MAGA ahora se suma la indignación de los cristianos por sus "blasfemos" montajes. Es el término que utilizan destacados miembros republicanos en público y que pueden verse en las redes sociales.
"No hay ningún contexto en el que esto sea aceptable", publicó a su vez Sean Feucht, un conocido activista cristiano alineado con Trump. A las imágenes que muchos consideran irrecverentes se suman las recientes críticas —o directamente ataques— del presidente estadounidense al papa León XIV.
De su compatriota Trump cree que es "muy débil" en su lucha contra el crimen y rechaza sus opiniones por el mero hecho de haber criticado la guerra unilateralmente lanzada por EEUU e Israel contra Irán. Las palabras del magnate han generado réplicas políticas de todo signo, incluso de la primera ministra italiana.
Otrora "amiga" de Trump, Giorgia Meloni se ha ganado ahora la enemistad del estadounidense al considerar "inaceptables" las ofensas al Santo Padre. Meloni ha logrado con su respuesta algo muy llamativo, que hasta la izquierda italiana le haya aplaudido en el Parlamento por su defensa del papa y de Italia.
De los ataques verbales al papa no se retracta en absoluto; es más, continúa con la retahíla y acepta el 'reto' de seguir lanzando críticas en cuanto ve un micrófono conectado. Sí optó por recoger cable por su criticadísimo montaje como Jesucristo, alegando que solo pretendía mostrarse "como médico" porque "yo sí curo a la gente".