Macron anuncia una misión "puramente defensiva" para reabrir el estrecho de Ormuz en plena crisis con Irán por el petróleo
El presidente francés ha adelantado su intención desde Chipre. Asegura que será "puramente de apoyo" a los barcos para permitir el flujo de materias primas en un enclave estratégico a nivel mundial.

Francia prepara una misión "puramente defensiva" para reabrir el estrecho de Ormuz. Así lo ha adelantado Emmanuel Macron en respuesta al bloqueo decretado por Irán desde el comienzo de los ataques de EEUU e Israel.
Esa misión, que será de "apoyo" a los barcos de transporte de crudo y otros productos, contará con la participación de estados europeos y no europeos, ha adelantado el presidente francés desde Chipre, territorio de la UE y clave en el conflicto internacional con Teherán.
Macron, que lleva todo este tiempo tomando la iniciativa europea en materia militar y nuclear, ha adelantado que será una operación para escoltar barcos "después de que haya terminado la fase más caliente del conflicto" en Oriente Medio y a fin de permitir el flujo de petróleo y gas.
El estrecho de Ormuz es un punto geoestratégico clave y su bloqueo ha generado, en apenas días, un encarecimiento desmedido del precio del petróleo y derivados como la gasolina, tanto por la dependencia de Irán en calidad de productor como por el golpe al comercio internacional que supone cerrar el estrecho.
Diversos estudios al comienzo de la guerra calculaban que por sus aguas se mueve el 20% del total del petróleo, con entre 17 y 20 millones de barriles de crudo al día, así como un tercio del total del comercio de mercanías por vía marítima internacional.
"Estamos creando una misión puramente defensiva, puramente de apoyo, que debe prepararse con estados europeos y no europeos, y que debe permitir, lo antes posible, la escolta de buques portacontenedores y petroleros para reabrir gradualmente el estrecho de Ormuz".
En ese operativo multinacional la UE como actor global podría jugar un papel clave. De momento sus líderes, Ursula von der Leyen y António Costa, han asegurado a varios líderes de Oriente Medio su capacidad "para adaptar y reforzar aún más" sus misiones de protección del tráfico marítimo, sin detallar más de la conversación.
Quién sí ha hablado a nivel comunitario ha sido el comisario de Economía, Valdis Dombrovskis, quien ha alertado de que si el bloqueo se prolonga "con interrupciones del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y ataques a la infraestructura energética de los Estados del Golfo" la crisis "podría acabar provocando un importante shock estanflacionario en la economía mundial y europea".
En Chipre, con un doble mensaje
La presencia de Emmanuel Macron es algo más que cuestión de agenda. Desde un territorio atacado por Irán hace días —cuando Teherán lanzó una oleada contra la base británica en suelo chipriota de Akrotiri— el líder francés ha querido dejar claro que "cuando Chipre es atacada, toda la Unión Europea es atacada". Su mensaje ha ido acompañado con el anuncio del despliegue de ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibio y un portaaviones del Ejército francés.
"Venir aquí con el primer ministro de Grecia es para decir que la defensa de Chipre es, evidentemente, una cuestión esencial para su país, para su vecino, socio y amigo, Grecia, pero también para Francia y para la Unión Europea", ha añadido, adelantando que París prepara otras medidas "extremadamente importantes" en el plano energético para los próximos ´dias.
El caso francés para con Chipre no es único dentro de la UE ni siquiera dentro de Europa. Al inmediato despliegue "defensivo" anunciado por Reino Unido se han sumado estados claves de la Unión Europea como España, que ha mandado su fragata Cristóbal Colón, Francia, la vecina Grecia e Italia, que ya ha comprometido su apoyo.
Hace una semana, el jefe de Estado de Francia ya anunció un endurecimiento en su política nuclear, no solo en lo retórico, al dejar claro que "no dudará" en recurrir al "arma nuclear" en caso de amenaza a sus intereses. Sus palabras, también entonces, llegaron acompañados de una decisión histórica, la de ampliar el arsenal nuclear de la gran potencia de la UE en este asunto por primera vez en décadas.
