Trump habla con Irán mientras prepara una coalición para vigilar Ormuz y adelanta que negociará con Cuba tras la guerra
El presidente asegura que Teherán está "diezmado", impulsa una alianza internacional para patrullar el estrecho por donde pasa el 20 % del petróleo mundial y afirma que "muy pronto" podría haber un acuerdo con La Habana.
Donald Trump afirmó este domingo que su Administración mantiene contactos con Irán mientras continúa la ofensiva militar iniciada hace más de dos semanas, aunque expresó dudas de que Teherán esté realmente dispuesto a negociar el fin del conflicto.
En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, durante el vuelo de regreso desde Mar-a-Lago a Washington, Trump aseguró que el régimen iraní ha quedado "diezmado" tras los ataques estadounidenses, pero evitó declarar una victoria definitiva.
"No voy a hacerlo. No hay motivo para ello", afirmó al ser preguntado por la posibilidad de dar la guerra por ganada. "Simplemente digo que están diezmados. Si nos marcháramos ahora mismo, les tomaría diez años o más reconstruirse".
El conflicto, iniciado hace 16 días, sigue abierto mientras ambas partes intercambian ataques en distintos puntos de Oriente Medio.
Coalición para patrullar el estrecho de Ormuz
Trump también reveló que está conversando con varios países para formar una coalición internacional que patrulle el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo para el suministro energético.
Por este corredor del Golfo Pérsico circula aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, lo que lo convierte en un punto clave para la estabilidad del mercado energético global.
El presidente estadounidense insistió en que los países que dependen del crudo de la región deben implicarse en su protección.
"Estoy exigiendo que estos países intervengan y se hagan cargo de su propio territorio, porque en efecto es su territorio. Es de donde obtienen su energía", afirmó.
Trump subrayó que tanto Europa como China dependen en gran medida del petróleo del Golfo, aunque no confirmó si Pekín participará en la posible coalición. Cuando fue preguntado directamente sobre China, se limitó a responder que es "un caso de estudio interesante".
Según explicó, la operación de vigilancia del estrecho comenzaría inmediatamente una vez que se formalice la alianza internacional.
Cuba, el siguiente frente diplomático
Más allá de Oriente Medio, Trump también señaló que su Administración podría centrarse pronto en otro escenario geopolítico: Cuba.
El mandatario afirmó que "muy pronto" podría alcanzarse un acuerdo con La Habana, aunque matizó que el conflicto con Irán sigue siendo la prioridad inmediata de Washington.
"Cuba también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario", dijo.
"Estamos hablando con Cuba, pero vamos a tratar con Irán antes que con Cuba".
Las declaraciones se producen en un contexto de máxima tensión económica entre ambos países.
Desde enero, Washington ha impuesto un bloqueo petrolero sobre la isla al cortar el suministro de crudo procedente de Venezuela y anunciar aranceles para los países que envíen petróleo a Cuba.
Trump ha llegado a sugerir en varias ocasiones que Estados Unidos podría tomar el control de la isla, ya sea de forma "amistosa" o mediante otras vías, y ha afirmado que el Gobierno cubano "caerá muy pronto".
Contactos discretos entre Washington y La Habana
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó recientemente que existen conversaciones entre ambos países para intentar resolver las diferencias mediante el diálogo.
En una comparecencia ante la prensa sobre la crisis energética que vive la isla, Díaz-Canel reconoció que se están explorando posibles vías de entendimiento con Washington.
Así, mientras el conflicto en Oriente Medio sigue marcando la agenda internacional de Estados Unidos, la Casa Blanca deja entrever que Cuba podría convertirse en el próximo escenario de negociación diplomática una vez que la guerra con Irán entre en una nueva fase.