Ana Luzón, técnica en nutrición: "La hinchazón de las diez de la noche no empieza en la cena, sino en cómo se ha vivido la tarde"
Esta experta asegura que "ninguna cápsula de farmacia puede replicar el estímulo mecánico y neurológico que ofrece un paseo de 10 o 15 minutos tras la ingesta".

La hinchazón nocturna que se siente como después de las diez de la noche no empieza tras la cena, sino que tiene con cómo se ha vivido la tarde. "Llegar a casa cansadas y con el cortisol por las nubes altera la digestión, hace que cenemos rápido, desconectadas de las señales de saciedad, masticando mal (lo que obliga al estómago a trabajar el doble al recibir trozos grandes) y tragando aire (aerofagia)", explica la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. "El estrés bloquea la producción de jugos gástricos; la comida llega al intestino mal digerida y ahí es donde empieza la fiesta de la fermentación y la hinchazón", añade.
Según esta experta, para evitar esa hinchazón "la recomendación definitiva es el combo de movimiento ligero y desactivación del sistema nervioso, concretamente: un paseo corto y pausado de 10 a 15 minutos combinado con respiración diafragmática inmediatamente después de cenar". Y es que la literatura científica, explica Luzón, lo conoce como postprandial walking (es decir, caminar inmediatamente después de haber ingerido alimentos), pero alejado del concepto de "hacer ejercicio". Además, funciona mejor de lo que la gente cree por tres motivos fisiológicos puros, anuncia la técnica en nutrición.
El primer motivo es la estimulación mecánica, es decir, "el movimiento vertical y suave activa el peristaltismo intestinal y acelera el vaciado gástrico, lo que impide que la comida se estanque y ayuda de forma mecánica a desplazar y expulsar los gases atrapados, evitando que el abdomen se distienda", aclara. El segundo motivo es "la gestión de la glucosa", añade la experta: "Caminar justo después de comer activa los transportadores GLUT4 en el tejido muscular. Esto permite que los músculos capten la glucosa de la cena sin necesidad de que el cuerpo segregue picos masivos de insulina. Menos picos de azúcar por la noche se traducen en una digestión menos pesada y un descanso de mayor calidad".
Y el tercer motivo para hacer esta recomendación es la activación del modo "digestión": "Al caminar a un ritmo lento y concentrarnos en una respiración nasal y profunda, estimulamos el nervio vago. Esto provoca el cambio del sistema nervioso simpático (alerta/estrés) al parasimpático (descanso/digestión). El cuerpo no puede digerir si el cerebro cree que sigue en peligro o trabajando", añade esta técnica en dietética.
Entonces, ¿hay algún suplemento de farmacia que la gente toma y que no necesita si hace ese gesto? Luzón responde que existe un "objetivo directo son los probióticos genéricos para la hinchazón y las enzimas digestivas comerciales": "El mercado nos ha vendido que si el vientre se inflama por la noche es porque 'falta flora intestinal' o faltan enzimas, induciendo al consumidor a gastar dinero en cápsulas. Sin embargo, la fisiología nos dice algo muy distinto: la inmensa mayoría de las hinchazones nocturnas no se deben a una falta de bacterias, sino a una disfunción motora provocada por el estrés".
Así que cuando el cuerpo está estresado o completamente sedentario tras la cena (y nos vamos directos del plato al sofá a mirar el móvil), el tubo digestivo se paraliza. Si introducimos millones de bacterias exógenas (probióticos) en un intestino que no se está moviendo, lo único que conseguimos es aumentar la fermentación de los alimentos estancados, empeorando los gases y la presión abdominal.
En conclusión, Ana Luzón afirma que "ninguna cápsula de farmacia puede replicar el estímulo mecánico y neurológico que ofrece un paseo ligero". "El movimiento activa el complejo motor migratorio (el sistema de limpieza interna del intestino), algo que el probiótico simplemente no puede hacer", añade.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.
