Este condimento es conocido por su alto contenido de azúcares añadidos, pero hay algunos productos en los que se sustituyen por edulcorantes artificiales o naturales.
"Un simple diez por ciento de estimulante produce entre el 90 y el 100 por ciento de la formación de coágulos" según destaca un estudio del Instituto de Investigación Lerner de la Clínica Cleveland.
La Organización Mundial de la Salud pide moderar su consumo y el de las bebidas con azúcar, sin embargo respalda el límite de ingesta diaria establecido.
En Europa, la batalla entre lo natural y lo procesado por ahora está perdida para los que pretendemos una alimentación sana y directa que vaya del agricultor al comedor de casa. Al menos, mientras los que nos dicen qué podemos y no comer sean los que manipulan (en el peor sentido de la palabra) nuestra alimentación.