Rufián no tiene rival: la izquierda lo quiere al frente de una candidatura de unidad
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Rufián no tiene rival: la izquierda lo quiere al frente de una candidatura de unidad

El último sondeo de 40dB. para 'El País' y la Cadena SER desvela que un 52% de quienes planean apoyar a Sumar, Podemos, ERC, Bildu y el BNG se decantan por el diputado independentista. La encuesta constata el cuarto récord seguido de Vox.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante un diálogo sobre el futuro de la izquierda alternativa, en la sala Galileo Galilei, el 18 de febrero de 2026, en Madrid.Eduardo Parra / Europa Press via Getty Images

El dato es aplastante: hasta un 52% de los votantes que planean votar en las próximas elecciones generales a fuerzas como Sumar, Podemos, ERC, Bildu y el BNG, entienden que el mejor candidato para un bloque que una a la izquierda, a la izquierda del PSOE, se llama Juan Gabriel Rufián Romero

El hoy portavoz de los independentistas catalanes en el Congreso, que en las últimas semanas ha abanderado la necesidad de una unión que impida el crecimiento y la toma de poder por parte de la ultraderecha es, sin duda, el favorito para encabezar las papeletas si se logra esa suma, "necesaria", en sus palabras. Es la conclusión a la que llega el último sondeo de 40dB. para El País y la Cadena SER, que trata de buscar nombres alternativos a Yolanda Díaz, la actual vicepresidenta del Gobierno, que ha confirmado que no concurrirá a los comicios, sean cuando sean. "La encuesta pone de relieve que la sintonía del electorado de la izquierda alternativa con el diputado independentista destaca sobre la que suscitan el resto de sus figuras", se lee. 

El grueso de la encuesta, con 2.310 entrevistas online, se realizó entre el 20 y el 23 de febrero, en pleno debate sobre el futuro de este espacio político, que desde 2020 forma parte del Gobierno. Dos días antes de empezar a recabar respuestas, Rufián (ERC) y Emilio Delgado, diputado autonómico de Más Madrid, mantuvieron una charla de gran repercusión sobre posibles estrategias para frenar al PP y Vox. En plena elaboración de las entrevistas, cuatro partidos de este espacio -IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes- presentaron una coalición. Todo eso fue antes de que Díaz anunciase el miércoles pasado, 25 de febrero, que no será candidata, explica la información de Ángel Munárriz. 

Ya antes de este anuncio de retirada, Rufián era el favorito del conjunto de votantes a la izquierda del PSOE, considerando votantes a aquellos que tienen intención de apoyar a los partidos de este espacio en las generales. Un 46,4% de los que planean coger una papeleta a la izquierda del PSOE respondieron que preferían a Rufián como líder de un espacio político unificado, muy por delante de la propia Díaz (17,2%). Los porcentajes se obtienen solo entre aquellos que conocen a cada candidato.

Rufián era el favorito entre los votantes de cada uno de los partidos salvo de los de Sumar, que preferían por poco a Díaz, eligiendo dentro de una lista cerrada de 12 nombres. El 35,9% se inclinaban por la vicepresidenta segunda, frente a un 32,1% que elegían al diputado republicano. Rufián era el más elegido por los votantes de Podemos (39,4%, frente a 22,9% de su propia candidata, Irene Montero), de ERC (63,7%), del BNG (53,4%) y de Bildu (49%).

Una vez apartada Díaz y sin su nombre en la lista, una muestra adicional de 500 entrevistas permite observar cómo su condición de líder favorito crece, en concreto del 46,4% al 52%. La diferencia es abismal con respecto a la segunda opción, Irene Montero (9,8%), candidata de Podemos, y la tercera, Emilio Delgado, de Más Madrid (7,7%). Rufián arrasa.

  Datos por líderes de la encuesta de 40dB. sobre el posible candidato de la izquierda coaligada.EL PAÍS

Entre los votantes a la izquierda del PSOE, Rufián es visto como el más capaz de afrontar hasta cuatro tareas cruciales para un líder de este espacio. Una vez retirada Díaz, un 59,8% señalan a Rufián como el más capaz de unir a la izquierda (el segundo es el antiguo líder de IU Alberto Garzón, con un 10,1%); un 59,3% lo señalan como el más capaz de movilizarla (el segundo es Emilio Delgado, con un 11,8%); un 57,7% lo señalan como el más capaz de atraer a un electorado amplio (el segundo es Garzón, con un 10,1%); y un 40,6% lo señalan como el más preparado para gobernar España (la segunda es Irene Montero, que ya ha sido ministra, con un 21,9%). Cuatro tareas y en las cuatro arrolla Rufián.

Al igual que ocurría con la pregunta sobre el líder preferido, antes de que Díaz anunciara su decisión de no repetir como candidata, Rufián ya era el favorito para todas estas tareas. Incluso entre los votantes de Sumar en concreto, Rufián era percibido como más capaz de unir y movilizar a la izquierda y de atraer a un electorado amplio que la vicepresidenta segunda, aunque no más capaz de gobernar España. El diputado de ERC supera a Irene Montero entre los votantes de Podemos como líder más adecuado para encarar los cuatro desafíos: unir, movilizar, ampliar, gobernar.

Con la izquierda alternativa en busca de un nuevo líder, la encuesta ofrece datos sobre conocimiento y valoración de distintas figuras relevantes, todas ellas vinculadas a partidos salvo Unai Sordo, secretario general de CC OO, que circula en las conversaciones sobre posibles nombres para el futuro.

Tomando como muestra a votantes de todos los partidos, no solo del espacio progresista, Rufián es el segundo líder más conocido a la izquierda del PSOE (90,6%), solo por detrás de Yolanda Díaz (92,5%) y por delante de Irene Montero (89,6%), Alberto Garzón (75,1%), Ione Belarra (72,8%) y Mónica García (58,8%). El ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, que suena entre los posibles candidatos, es conocido por un 35,8% de los entrevistados. Emilio Delgado, de Más Madrid, por un 32,9%.

El más valorado es Rufián, del que un 44,9% -de quienes lo conocen- tiene una valoración “buena” o muy buena”, por delante de Emilio Delgado (43,6%). Bustinduy cosecha un 36,4% de valoraciones favorables; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, de los Comunes, un 34,7%; la ministra de Sanidad, Mónica García, de Más Madrid, un 30,5%. Las dos últimas son Belarra (20,2%) y Montero (19,6%), de Podemos.

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, durante un diálogo sobre el futuro de la izquierda alternativa con el líder de Más Madrid, Emilio Delgado, enl 18 de febrero de 2026 en Madrid.Cesar Vallejo Rodriguez / Europa Press via Getty

Convencidos de la unidad

Aunque el debate sobre el futuro de la izquierda no ha provocado movilización electoral -Sumar y Podemos caen en estimación de voto en el barómetro general de 40dB., publicado este mismo miércoles-, hay algo que sí ha suscitado: repercusión. Un 81,1% de los votantes de partidos a la izquierda del PSOE han oído hablar del tema. Eso sí, las expectativas de que desemboque en una candidatura unitaria amplia son comedidas. Entre los votantes de los partidos de este espacio -todo los que integran Sumar y también Podemos, ERC, Bild y BNG-, solo un 41,1% lo ven probable. Los que más cerca lo ven son los de Podemos (48,9%); los que menos, los de Bildu (33,3%) y el BNG (26,9%).

Que la vean difícil no significa que no la deseen. Un 43,4% de los votantes a la izquierda del PSOE responden “sí, claramente” cuando se les pregunta si quieren una candidatura unitaria amplia; un 32,1% contestan “sí, con matices”. Los más favorables son los votantes de Sumar, con un 81,5% en uno de los dos síes, seguidos de los de Podemos (77,4%), Bildu (71,9%), ERC (71,6%) y el BNG (71,1%).

En los electorados de todos los partidos de la izquierda alternativa, de ámbito estatal o nacionalistas, es mayoritario el deseo de que la formación a la que prevén dar su apoyo en las generales se integre en una candidatura unitaria amplia. Quienes más lo desean son los que tienen intención de votar a ERC (79,8%). En el partido morado, que rechaza la coalición de IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes, el porcentaje de votantes potenciales que desean la entrada en un frente amplio -no se especifica en la pregunta que sea ese- es del 79,3%. Quienes menos lo desean son los de Bildu (64,4%).

La inclusión de partidos nacionalistas en esta hipotética candidatura de unidad suscita recelos en los electorados de Sumar y Podemos. Por ejemplo, quienes prevén votar a estas dos fuerzas y quieren que se agreguen al frente amplio Bildu y el BNG no llegan al 50%. Un dato más: el 60,5% de los votantes de ERC creen que los Comunes deberían formar parte de una hipotética alianza.

El 58,6% de los votantes de este espacio político se muestran de acuerdo con la idea de que hay que priorizar la obtención de escaños, aunque implique renunciar a las marcas propias. Los que están más de acuerdo son los votantes de Podemos (63,8%), por delante de los de Sumar (63,5%), Bildu (63,1%), ERC (51,2%) y el BNG (49,6%).

La encuesta muestra una mayor probabilidad de los votantes de izquierdas de repetir su apoyo a este espacio político en caso de que haya una candidatura unitaria amplia con una única marca estatal. Si se diera esa circunstancia, crecerían también las opciones de captar voto entre potenciales votantes socialistas, indecisos y abstencionistas. Ello es coherente con una opinión extendida tanto a la izquierda del PSOE (70,4%) como en el propio partido de Pedro Sánchez (68,1%): que una candidatura unitaria amplia incrementaría las opciones de reeditar un gobierno progresista.

Vox, imparable

La apuesta por la unidad, como no deja de repetir Rufián, tiene una meta esencial: parar a Vox, impedir que crezca y que sea quien tome las administraciones o, como como, la llave de su gobernabilidad. Y los datos en los que se apoya son los de los sondeos que dan un ascenso imparable de los de Santiago Abascal. Los de esta entrega de 40dB. avalan esa subida

La ultraderecha ya ha demostrado en Extremadura y Aragón que "su pujanza demoscópica se convierte en realidad contante y sonante cuando se ponen las urnas" y ahora, lo que dicen las entrevistas, es que alcanzaría un 18,8% de estimación de voto, su máximo de la serie desde las elecciones de julio de 2023. Es su cuarto récord seguido, contando el 17,4% de diciembre, que era un máximo empatado con septiembre. Y es su quinta subida consecutiva desde el 16,7% de octubre, un alza de más de 2 puntos en cinco meses para una formación que aún busca su techo. 

El líder de Vox, Santiago Abascal, asiste al Festival Político Conservador 'Atreju', el 17 de diciembre de 2023, en Roma (Italia).Franco Origlia / Getty Images

Esta vez, gana ocho décimas con respecto a febrero, su anterior récord, un dato que contrasta con la bajada de un punto del PP, del 31,2% al 30,2%, mínimo del partido de Alberto Núñez Feijóo en la legislatura. Así está la partida en la derecha: Vox, en su máximo; el PP, en su mínimo. El PSOE se mantiene. Todos los datos de la encuesta pueden consultarse en abierto en este enlace.

El PP vuelve a aparecer como el partido con mayor voto estimado -condición que no ha perdido en toda la serie desde el 23-J- y encabeza un bloque, el derechista, que totaliza un 49% sumando a Vox y un 51,3%, si se le añade se Acabó la Fiesta (SALF), la formación de Alvise Pérez. Tan con como sin Alvise, son datos que darían la mayoría absoluta a la derecha y la extrema derecha.

Todo ello computa en el apartado de noticias alentadoras para Feijóo. En el apartado negativo, Feijóo no solo ve cómo Abascal sigue comiéndole terreno, en línea con lo ocurrido en Extremadura y Aragón, sino que cae por segundo mes seguido hasta tocar su punto más bajo desde julio de 2023, con un 30,2%, 3 décimas por debajo de su peor marca hasta ahora, el 30,5% de octubre y noviembre de 2025. El PP está más de 5 puntos por debajo de su mejor registro, en abril de 2024.

El 27,7% del PSOE de Pedro Sánchez es la misma nota del mes pasado. Ha subido 7 décimas desde julio de 2025, cuando obtuvo su peor dato tras conocerse unos audios del caso Cerdán que además de posibles mordidas desvelaban un machismo que el partido pagó caro ante el electorado femenino. Desde entonces, la formación que lidera Pedro Sánchez no ha caído más, pero tampoco ha levantado el vuelo, aunque en octubre del año pasado llegó a parecerlo, con un 29,4% de estimación de voto, a poco más de un punto del PP. Ahora está a 2,5 puntos del principal partido de la derecha, que incluso en su momento más bajo de la serie cuenta con un colchón de distancia con los socialistas.

El PSOE no rentabiliza las caídas de Sumar, del 6,4% al 5,9%, y de Podemos, del 3,7% al 3,3%. Las dos fuerzas estatales de la izquierda alternativa pierden terreno y se anotan entre ambas 9,2 puntos, 3,1 menos que lo obtenido en las urnas por Sumar (12,3%), la plataforma que en 2023 aglutinó a ambas formaciones junto con otras marcas de ámbito autonómico como Más Madrid, Comunes, Compromís, Chunta Aragonesista y Més per Mallorca. Las consecuencias del retroceso para Sumar y Podemos se agravarían por el castigo añadido que la ley electoral inflige a las candidaturas por debajo del 10%, que sufren una grave pérdida de eficiencia en la conversión de votos en escaños.

El descenso de Sumar y Podemos se produce en una encuesta realizada con 2.310 entrevistas online entre el 20 y el 23 de febrero, es decir, en pleno debate sobre el futuro de este espacio político, que desde 2020 forma parte del Gobierno. Dos días antes de empezar a recabar respuestas, los parlamentarios Gabriel Rufián (ERC) y Emilio Delgado (Más Madrid) mantuvieron una charla de gran repercusión sobre las posibles estrategias para frenar al PP y Vox. Durante la elaboración de las entrevistas, el sábado 21, cuatro partidos de este espacio -IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes- presentaron una coalición.

Quién se va con los ultras

El barómetro muestra una balanza inclinada a la derecha. El PP, Vox y SALF suman una estimación de voto del 51,3%, frente al 36,9% del PSOE, Sumar y Podemos. En cuanto al partido de Alvise, sigue sin despegar, pero mantiene un hilo de vida (2,3%) que no hace descartable su entrada en el Congreso.

Desde las elecciones, Vox ha recortado más de la mitad de la distancia al PSOE, de 19,3 a 8,9 puntos, y cerca de la mitad al PP, de 20,7 a 11,4. Ello se debe en parte a que les roba votos a los dos. Sobre todo, al PP. Un 16,8% de quienes en 2023 cogieron la papeleta del partido conservador, le darían ahora su apoyo a Abascal. Son casi 1,36 millones de votos. A estas transferencias se suman las que van del PSOE a la ultraderecha, que son el 5,3% de sus votantes, más de 410.000. Es la mayor fuga que sufre el PSOE, donde ya no cabe duda de que Vox ha abierto una brecha.

No hay reciprocidad en las fugas. De quienes votaron a Abascal, solo un 1,7% prevén apoyar a Feijóo y un 0,5% a Sánchez. Con datos como esos, Vox construye su condición de partido con mayor fidelidad de voto: un 89,3% de quienes lo apoyaron dicen que repetirán, frente a un 73,2% del PP y un 68% del PSOE. Mucho peor en este apartado está Sumar, que solo conserva un 40,3%. Otro motivo para la celebración de Abascal y los suyos es que es con diferencia el partido que más seduce a quienes se quedaron en casa la última vez que hubo generales. Un 14,6% de los abstencionistas de 2023 se decantan por el principal partido español de ultraderecha.

¿Qué se ve en la intención de voto -es decir, el dato bruto sin aplicar la llamada cocina de la encuesta, de la que resulta la estimación de voto- según edad y sexo? Vox es el partido que domina entre ellos, con un 24,1%, por delante del PSOE (23,9%) y el PP (16,5%). Y el PSOE es el partido que lidera entre ellas, con un 23%, mejor que el PP (19,6%) y Vox (16,4%). Ese es el primer freno al ascenso de Vox: las mujeres.

El segundo son los mayores. Si solo votaran los jóvenes, a Abascal le iría mucho mejor aún de lo que ya le va. Porque su partido es el primero en los tres grupos de electores de 18 a 44 años, un liderazgo cimentado en su tirón entre los hombres. Entre los varones de la generación Z, de 18 a 28, cosecha un apabullante 41% de intención de voto. Entre los varones millennials, de 29 a 44, baja pero sigue al frente con claridad con un 31,2%. La debilidad de Vox radica en que su rendimiento baja con la edad, hasta quedarse lejos de los dos grandes partidos a partir de los 65 años, donde el primero es el PP (27,1%), seguido del PSOE (25,2%). Vox no pasa del 12,8%. Si empieza a convencer a más pensionistas y mujeres, Abascal competirá de tú a tú con Sánchez y Feijóo.

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