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Las tiendas de monedas dicen estar tan inundadas de plata y oro que están teniendo que limitar las compra

Las tiendas de monedas dicen estar tan inundadas de plata y oro que están teniendo que limitar las compra

Los expertos apuntan a que la subida del precio de los metales preciosos "ha causado mucho daño en todos los sentidos".

Oro
Unos lingotes de oro, que han experimentado una subida de precios sin precedentes en los últimos días.Getty Images

El último mes de enero quedará registrado como la fecha que más ascendió el precio de los metales preciosos. Según informa el diario estadounidense Business Insider, el precio de la onza de oro superó los 5.300 dólares (4.500 euros) y la plata los 120 (100 euros), antes de caer bruscamente. En los últimos días, la racha ascendente se ha estabilizado, pero "estos movimientos de precios han causado mucho daño en todos los sentidos", asegura James Steel, analista de metales preciosos de HSBC (The Hong Kong and Shanghai Banking Corporation), uno de los mayores grupos financieros del mundo.

El tipo de negocio que más ha notado esta volatilidad son las tiendas de compra y venta de oro, "donde la gente de a pie suele comerciar". La subida excesiva ha provocado que muchos vendan sus reservas del mineral y que muchas tiendas se queden inundadas de plata y oro. Uno de los propietarios de uno de estos establecimientos en Wisconsin asegura que ha tenido que cerrar varias operaciones. 

Este empresario cuenta, en su conversación con el medio de comunicación, que "un cliente entró a vender algo de plata cuando el precio era de 98 dólares (82 euros) la onza y estaba a la baja. Cuando firmé su cheque, la plata ya había bajado 3,50 dólares desde que entró por la puerta".

Una posición incómoda

Tal y como reza la publicación, la reciente volatilidad está poniendo a estos negocios en una posición incómoda. Más allá de los precios al contado que cambian rápidamente y que erosionan los márgenes de beneficio, estas pequeñas tiendas locales desempeñan un papel esencial en la circulación física del oro y la plata al proporcionar una forma fiable para que las personas vendan sus lingotes, monedas o chatarra.

Jarret Niesse, presidente de la refinería Precious Metal Refining Services en Chicago, cuenta que su empresa dejó de comprar chatarra de plata el pasado mes de octubre, cuando el precio superó los 50 dólares por onza (42 euros). Esto desató una avalancha de gente que comerciaba con cubiertos viejos, bandejas y otros objetos que habían estado acumulando polvo.

"Desde entonces el mercado no ha hecho más que desbordar", asegura el empresario. Gran parte del producto que funden es refinado por otras casas de monedas y exportado a mercados asiáticos, donde la demanda de lingotes y monedas es mayor. Con tanto oro y plata por procesar, esas refinerías también han dejado de comprar, lo que ha reducido el flujo de caja de las tiendas locales de compra y venta de metales preciosos.