Pone 700 huevos y ataca a más de 300 frutas distintas: detectan por primera vez en el norte de España una de las plagas agrícolas más destructoras del mundo
En Cantabria hay diferentes especies invasoras que pueden crear un problema ambiental, entre ellas destaca la mosca de la fruta, detectada en España por primera vez en mayo.
Cada vez hay más especies invasoras en Cantabria. Insectos como el plumero de la Pampa o la avispa asiática están empezando a causar preocupación entre las administraciones, pues pueden tener un efecto nocivo en la naturaleza, y posteriormente en la economía, la salud y actividades como el turismo.
Estas especies se expanden de manera rápida y pueden acabar desplazando a las autóctonas, lo que genera un desequilibrio en el ecosistema.
Aunque las administraciones vigilan la situación y llevan a cabo diferentes estrategias para erradicar o controlas las especies invasoras, esto puede resultar insuficiente. La erradicación total no es tan viable.
Uno de los insectos que más preocupación ha causado en las últimas semanas es la mosca oriental de la fruta (Bactrocera dorsalis), detectada en España por primera vez en el mes de mayo. Se trata de una plaga agrícola muy destructiva que ya está en el radar de las administraciones cántabras, tal y como señala El Diario Montañés.
Por qué la mosca de la fruta es un problema
Este pequeño insecto no es perjudicial para la salud humana, por lo que muchos pueden pensar que no conlleva peligro alguno. Nada más lejos de la realidad: la mosca de la fruta afecta a más de 120 cultivos distintos, entre ellos el melocotón, el manzano o el aguacate.
Su forma de actuar es la siguiente: la hembra perfora la piel del fruto y deposita huevos dentro. Cuando nacen las larvas, se alimentan de la pulpa y van cavando galerías en el interior. La fruta se acaba ablandando y pudriendo, así que no se puede vender ni consumir.
A esto hay que sumar que cada hembra puede poner más de 700 huevos, que tardan entre dos y siete días en eclosionar. Ataca a más de 300 frutas distintas. Las consecuencias, por lo tanto, son devastadoras para los cultivos y la economía del sector agrícola.
Otro de los problemas es que se adapta a diferentes climas y que se expande muy rápido, así que podría aparecer en otros lugares pronto.
Cómo se intenta erradicar la mosca de la fruta
Una vez se detectan las especies invasoras, se lleva a cabo una estrategia para tratar de controlar la expansión. Esto incluye trampas para capturar adultos, la eliminación de frutas afectadas o el uso de ciertos insecticidas de manera controlada.
En cualquier caso, una vez se detectan ya suele ser tarde. La mosca oriental de la fruta es nativa de Asia tropical y llegó a Europa en 2018, concretamente a Italia, y desde entonces la población no ha hecho más que aumentar, sobre todo en regiones del sur.