EEUU prometió asfixiar los ingresos de Rusia, pero al levantar las sanciones a los petroleros el Kremlin ha ingresado 7.700 millones en la primera quincena de marzo
La decisión de la administración Trump ha aliviado los bolsillos de Moscú, aunque desde la Casa Blanca lo desmienten.

La escalada generada a finales de febrero en Oriente Medio ha desatado todo tipo de consecuencias a nivel mundial. La economía global enfrenta un complejo panorama, sobre todo la industria de los hidrocarburos. El precio del petróleo y del gas está alcanzando cifras exorbitantes.
Esta crisis se origina porque el gobierno iraní decidió cerrar el estrecho de Ormuz, paralizando la comercialización de bienes y productos a nivel internacional. El canal fluvial, que conecta el golfo Pérsico con el resto del mundo, cobra suma relevancia, ya que por este pasaba una quinta parte del petróleo marítimo global.
El pasado 12 de marzo, en un intento de regular dicho mercado, Estados Unidos decidió levantar las sanciones a los productos petrolíficos rusos. El cese de dichas medidas se extenderá al menos por un mes, así lo informa el gobierno norteamericano.
El alivio económico del Kremlin
Rusia obtuvo 7700 millones de euros por exportaciones de combustibles fósiles entre el 1 y el 15 de marzo. Una conyuntura totalmente opuesta a la que estaban atravesando dos semanas atrás: las sanciones occidentales habían reducido los ingresos petroleros de Rusia a su nivel más bajo desde la pandemia.
El panorama cambió por completo. Los ingresos diarios por combustibles fósiles alcanzaron los 513 millones de euros, frente a los 492 millones de euros de febrero, con un aumento del 14 % intermensual; así lo informa un artículo publicado por el medio especializado Euromaidan.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en entrevista para los micrófonos de CNN, declaró que el levantamiento de las sanciones "solo beneficiará a Rusia", subrayando que Moscú podría utilizar esos ingresos extraordinarios para compensar su déficit presupuestario.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, manifestó que esta situación no representará una ventaja económica para el gobierno liderado por Vladímir Putin. "No proporcionará un beneficio financiero significativo al gobierno ruso", publicó en su cuenta de X.
