La batalla decisiva en Irán no son los misiles: EEUU e Israel libran una guerra invisible en el espectro electromagnético que determinará quién gana
La guerra moderna va mucho más allá de los impactos y explosiones.
El pasado sábado 28 de marzo, Estados Unidos junto a Israel arremetieron contra Irán. En una acción conjunta, ambas naciones han coordinado una serie de ofensivas bélicas, las cuales han afectado a infraestructuras, ciudades y han acabado con la vida del líder supremo iraní, Ali Jameneí.
Desde entonces, los ataques aéreos han sido una constante en el Medio Oriente; sin embargo, el panorama de la guerra moderna trasciende el uso de la fuerza física destructiva tradicional, tales como las explosiones, bombardeos y proyectiles.
El auge de la ciberguerra
Las evoluciones tecnológicas han afectado a nuestra sociedad transversalmente y el ámbito militar no ha sido la excepción. "Al observar la guerra en el siglo XXI, el uso, la explotación y la negación del espectro EM [electromagnético] son absolutamente fundamentales para la victoria", declara Houston Cantwell, general de brigada retirado de la Fuerza Aérea de EE. UU. en entrevista para The Business Insider.
"En el siglo XX, era importante. En el siglo XXI, es esencial", enfatiza. Un claro ejemplo de ello han sido las intervenciones que han realizado Estados Unidos recientemente, tanto en territorio venezolano como en Irán.
Cuando las Fuerzas Armadas norteamericanas invadieron Caracas el pasado mes de enero, se combinaron "diferentes estrategias proporcionadas por el Spacecom, el Cybercom y otros miembros de la interinstitucional para crear una vía de comunicación", explica el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine.
Además, en la denominada Operación Furia, Estados Unidos e Israel implementaron interferencias o desactivaron radares, logrando despejar el espacio aéreo para, posteriormente, concretar los diversos asaltos.
Louise Marie Hurel, experta en ciberseguridad del Royal United Services Institute, quien ha sido consultora de las Naciones Unidas, enfatiza respecto al rol de la tecnología en los conflictos armados contemporáneos, detallando que la ciberguerra es clave para "apoyar el reconocimiento y los esfuerzos más amplios de recopilación de inteligencia en preparación para la operación y en la planificación de sus fases posteriores", concluye.