Quién es Barry Pollack: uno de los abogados de Julian Assange que defenderá a Maduro en Nueva York
El letrado de Washington es reconocido por su carrera penalista y su papel defensor en los juicios más complejos de todo Estados Unidos.

Entre los pasillos de la judicatura estadounidense pocos nombre resuenan con la misma autoridad que el de Barry Pollack. El abogado con sede en Washington D.C. es ampliamente reconocido por su desempeño en el derecho penal federal y por los casos que ha llevado a lo largo de los años. Con tres décadas de trayectoria a sus espaldas, en su mochila se pueden ver algunos de los juicios que más han puesto contra las cuerdas a la Casa Blanca.
Graduado con honores en la Universidad de Indiana en 1986 y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown en 1991, empezó su carrera como Defensor Público Federal Adjunto para el Distrito de Maryland y fue socio del bufete de abogados Miller, Cassidy, Larroca & Lewin LLP, especializado en defensa de delitos de cuello blanco en Washington D. C. Ahora, está consolidado por ser un abogado penalista de referencia dentro del país de las barras y estrellas.
Además, es expresidente de la Asociación Nacional de Abogados Penalistas de Estados Unidos y ha sido destacado por entidades como Chambers USA y Who’s Who Legal. En otras palabras, el letrado que pertenece a Harris St. Laurent & Wechsler LLP se ha consolidado dentro de Estados Unidos por ser una de las marcas de referencia dentro de los tribunales y, ahora, entra dentro de un nuevo caso para la historia: la defensa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que fue capturado en Caracas por la Delta Force el pasado 3 de enero.
Assange y su participación
Sin embargo, no es la primera vez que Pollack asume un caso con tanta relevancia mediática y política para el país norteamericano. Quizá uno de los aspectos más notorios de su carrera ha sido su participación en la defensa legal de Julian Assange, el fundador de WikiLeaks que estuvo en el ojo del huracán internacional por publicar documentos clasificados del gobierno de la Casa Blanca.
El letrado asesoró al equipo legal de Assange y representó sus intereses ante el Departamento de Justicia de EE.UU., argumentando que el uso de la Ley de Espionaje para procesar a un editor por publicar información noticiosa era "sin precedentes" y un antecedente peligroso para la libertad de prensa.
Dentro de esa defensa que pasó a la historia como una de las más significativas en torno a lo que libertad de prensa de refiere, en junio de 2024, tras largos años de procedimientos legales y detención, Assange salió en libertad luego de un acuerdo de culpabilidad que Pollack —entre otros—negoció con el gobierno estadounidense.
Según su propio análisis, la corte reconoció que las publicaciones de WikiLeaks no causaron daño; y Pollack enfatizó que el caso en sí había planteado preguntas profundas sobre las salvaguardias de la Primera Enmienda y el papel del periodismo en el siglo XXI.
Cargos, juez y comparecencia de Maduro en Nueva York
La comparecencia de este lunes estará encabezada por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años y confirmado en el puesto en 1998, durante el mandato de Bill Clinton. El juez ha presidido durante su carrera casos derivados de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y otros relacionados con el terrorismo y la seguridad nacional.
De hecho, el exgeneral y jefe de inteligencia venezolano Hugo Carvajal Barrios se declaró en julio de 2025 culpable ante este mismo juez de cargos relacionados con el narcoterrorismo —motivo por el que se encuentra imputado Maduro— y el tráfico de drogas. Además de estos cargos, el líder venezolano también se enfrentará a posesión de armas y dispositivos explosivos.
¿Y ahora qué?
Mientras el mundo tiende sus ojos sobre lo que pueda pasar en el juicio de Nueva York donde Nicolás Maduro comparecerá este lunes, Delcy Rodríguez se encuentra en la Asamblea de Venezuela jurando el cargo de nueva presidenta del país. Ella misma se ha mostrado abierta a negociar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para trabajar conjuntamente "en una agenda de cooperación".
El futuro, en otras palabras, permanece incierto. Lo único seguro es que, ante un caso de escasos precedentes como el de Maduro, se encargará de su defensa un abogado acostumbrado a los casos insólitos. Barry Pollack se sentará junto al hombre al que acusan de conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y otros delitos relacionados con armamento.
