Sánchez, Trump, Milei, Mamdani: así se gesta el palco más tenso de la historia en la final de un Mundial
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Sánchez, Trump, Milei, Mamdani: así se gesta el palco más tenso de la historia en la final de un Mundial

Las negociaciones para diseñar quién y cómo se sentará en el palco del domingo ya han comenzado y son muy intensas: "La foto del palco es una foto del poder en este momento".

Pedro Sánchez y Donald Trump se volverán a ver las caras este domingo en la final del MundialJean Catuffe/Getty Images, Mary DeCicco/MLB Photos via Getty Images

Quentin Tarantino refleja en su ópera prima Reservoir Dogs qué sucede cuando metes en una misma habitación a un montón de gente que desconfía entre sí. Por suerte, en el palco del Mundial de 2026 no habrá pistolas, pero sí alta tensión: Pedro Sánchez se volverá a ver las caras con Donald Trump apenas diez días después de haberlo hecho en la cumbre de la OTAN que acogió Turquía.

El presidente Sánchez ha movido su agenda para coincidir en el balcón de autoridades del MetLife Stadium de Nueva York con el presidente de la FIFA Gianni Infantino. Tanto él como los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor o la infanta Sofía compartirán espacio durante las más de dos horas que dure el encuentro entre España y Argentina. Lo harán sin el argentino Javier Milei, que ya ha anunciado que verá el partido desde la Casa Rosada.

Con el plantón de Milei el palco de autoridades pierde algo de electricidad. En 2024, España llamó a consultas a la embajadora en Argentina después de que el presidente del país americano llamara a la mujer de Sánchez "corrupta". Cabía la posibilidad de que Milei no solo se viese con Sánchez: la Audiencia de Madrid ordenó este jueves devolverle el pasaporte a Begoña Gómez. No se puede descartar que ella también acuda.

Milei no quiere dar mufa a la selección argentina y por eso ha optado por mantener el "ritual" que ha seguido durante todo el campeonato, siguiéndolo desde la Casa Rosada. Pero la ausencia del presidente argentino es, sobre todo, un desahogo para los distintos equipos de protocolo del Mundial. Ya se están dando las negociaciones y están siendo intensas: hay más de lo que crees en juego.

La batalla por la foto del poder actual

No son pocos los desafíos a los que se enfrentan esos especialistas en protocolo de cara a esta final entre España y Argentina. Ya se ha confirmado que Trump será el encargado de entregar el trofeo. La idea de que España pueda bordar su segunda estrella provocaría una imagen icónica: el presidente de EEUU entregando el galardón a la selección de un país que ha criticado airadamente en múltiples ocasiones.

De hecho, en la cumbre de la OTAN que Turquía albergó este mes Trump volvió a cargar contra España. Instó de nuevo a cortar todo el comercio con el país. Horas después, tras una charla con el presidente Sánchez sobre fútbol y sobre la selección española en la que todo fue "amabilidad y buenas palabras" (según el propio Sánchez), Trump se mostró visiblemente satisfecho con el papel de los españoles.

Por el momento son muchas incógnitas las que todavía prevalecen sobre cómo será esa entrega del trofeo o esa foto del palco el domingo. No hay certezas porque en estos momentos se está celebrando la negociación protocolaria con muchos agentes: los servicios de protocolo de la FIFA, los de la Casa Blanca, los de Casa Real, los de la Moncloa. No es para menos: lo que está en juego es "la foto del poder actual".

  El rey Felipe VI saluda efusivamente al presidente Pedro Sánchez en la final de la Eurocopa 2024Jean Catuffe/Getty Images

Así lo recuerda Marina Fernández, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Escuela Internacional de Protocolo y Eventos. En el mundo del protocolo "no hay reglas, no hay leyes, hay criterios y hay que aplicarlos". "No podemos pensar con inocencia: la foto del palco es una foto del poder en este momento. Las ubicaciones del domingo reflejarán ese poder actual".

Al Gore ya fue el encargado de entregar la Copa del Mundo en 1994. Era vicepresidente de EEUU en la Administración Clinton. La duda es si ahora Trump será quien se siente en el centro o será Infantino (la FIFA actúa como anfitriona). También si entregará el trofeo solo o acompañado. Es de esperar que Infantino se siente en el centro. Pero no era de esperar que la FIFA le entregara un "premio de la paz" a Trump.

Qué se verá este domingo en el palco de autoridades

Al balcón de autoridades del MetLife Stadium se accederá a través de un exclusivo salón de unos 1.000 metros cuadrados. Allí todo se dispondrá para que no falte de nada a las autoridades, que en estos momentos ya habrán trasladado a sus equipos de protocolo qué desean o qué necesitan de cara al encuentro. Marina Fernández incide, eso sí, en lo "fascinante" que puede llegar a ser el protocolo deportivo.

"Nos ofrece imágenes que si las sacas del contexto de un encuentro deportivo son absolutamente impensables. Tengo el recuerdo de una foto de Iker Casillas sudado, en pantalones cortos, levantando una copa. Mientras, Su Majestad el Rey le sujeta de la pierna para que no se caiga de la barandilla a la que se había subido", destaca la especialista. Pero ni en ello hay inocencia.

Aunque no haya normas ni estándares, la posibilidad de que sea Trump quien se siente en el centro como anfitrión (EEUU es, después de todo, anfitrión de este Mundial, junto con México y Canadá) provocaría también la imagen del líder estadounidense sentado junto al rey Felipe VI. "Hay criterios internacionales que se suelen atender, un jefe de Estado va a ir siempre por delante que un jefe de Gobierno", abunda Fernández.

"Puede ocurrir, es una técnica protocolaria que el anfitrión ceda la presidencia" de un acto, destaca Marina Fernández. "Sería raro, pero estamos hablando de la foto del poder y ahora mismo hay una negociación absolutamente leonina entre servicios de protocolo de la FIFA y servicios de protocolo de la Casa Blanca". "Son negociaciones de alto nivel, normalmente muy largas" en las que interviene lo geopolítico, los intereses y el ego de los cargos que se estén representando.

Trump podría ostentar esa presidencia de la final frente a Infantino, que ya ha mostrado en el pasado su interés y afecto por el líder estadounidense. Claudia Sheinbaum, la presidenta mexicana, optó por no acudir a ningún partido. Y no se espera al primer ministro canadiense Mark Carney en la final. A quien sí se le espera es a quien podría ser otro foco de tensión para Trump: el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani.

A Mamdani ya le han preguntado si podría llegar a hablar con Trump durante la final del Mundial. Él sí es un aficionado al fútbol, al punto de que compró en 2012 una acción del Real Oviedo para salvar al club carbayón. Por eso su respuesta ha sido la esperada: "Estaré centrado en el partido". Aunque estén sentados en los extremos, no será extraño ver algún saludo cómplice entre el alcalde neoyorquino y Sánchez: otro tipo de poder.

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Redactor SEO editorial en El HuffPost. Periodista curtido en redacciones de Málaga, Ceuta y Madrid. Graduado en Periodismo en la UMA, con máster en la Complutense de Madrid. Aprendí de economía en Bolsamanía, fui jefe de Política en Business Insider y coordinador de Actualidad en Difoosion y La Razón. Gané un premio por escribir sobre ciberseguridad. También he colaborado con Artículo14, Público, El Confidencial, El Español, o elDiario.es, entre otros.

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