Trump adelanta que "no está contento" con el nombramiento del hijo de Jamenei en Irán e ironiza con su duración, pero aplaza una posible ofensiva terrestre
El presidente de EEUU admite, pese a su disgusto por la elección del nuevo y heredado líder supremo de Irán, que la decisión de poner 'botas sobre el terreno' está muy lejos.
Jamenei por Jamenei. Se podría decir que en el Gobierno de Irán 'todo queda en casa' porque el fallecido y anciano líder supremo iraní Ali Jamenei tiene en su hijo, Mojtaba Jamenei, a su sucesor. Un cambio de nombre, ni siquiera de apellido, que garantiza pocos más cambios en el régimen de Teherán, a juicio de los expertos. Y, de paso, reabre la brecha con Donald Trump.
Sutil, más de lo que suele ser habitual en él, el presidente de EEUU ha dejado un "no estoy contento" cuando la prensa le preguntaba este lunes por el nuevo líder de Irán en un proceso en el que quería tener poder de decisión. Directamente, lo valora como un "error".
Lacónico, incluso, Trump ha pedido prudencia al hablar de sus planes para con el hijo del histórico dictador que gobernó Irán con mano de hierro casi cuatro décadas.
"No te lo voy a decir", respondía Trump al New York Post sobre sus próximos pasos con el mandatario iraní, pero añadía "no estoy contento con él", como tampoco lo está su gran aliado, Israel. Posteriormente añadía que tampoco confía mucho en él y cree que "no durará" demasiado.
Esta vez, eso sí, no ha anunciado públicamente su intención de "matarle", como sí adelantó de cualquier posible sucesor de Ali Jamenei cuando este fue abatido en la ofensiva del sábado 28 de febrero.
Pese a su evidente disgusto, el líder estadounidense no quiere escalar, más aún, la ofensiva estadounidense-israelí contra Teherán. Al menos de momento, cuando se cumplen diez días desde el primer movimiento contra el régimen de los ayatolás y su programa nuclear.
Así, ha descartado a corto plazo una potencial ofensiva terrestre en el país asiático, el famoso 'botas sobre el terreno' que lleva tiempo planteándose EEUU y que podría tener un primer escenario en Isfahan, en pleno centro del país y muy al sur de la capital. "No hemos tomado ninguna decisión al respecto. Estamos muy lejos de hacerlo", añadía el 47º presidente de EEUU.