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Trump no es el primero: los presidentes de EEUU que ocultaron problemas graves de salud a los ciudadanos, desde Cleveland hasta Biden

Trump no es el primero: los presidentes de EEUU que ocultaron problemas graves de salud a los ciudadanos, desde Cleveland hasta Biden

Siempre está candente el debate sobre la transparencia médica en la presidencia, y Donald Trump no podía ser excepción, dada su avanzada edad. 

Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump.Getty Images

Las dudas sobre la salud de Donald Trump no son nuevas. En los últimos meses, el presidente ha insistido en que su estado físico es "excelente", pese a signos visibles como hematomas en las manos o una erupción en el cuello. Desde la Casa Blanca se han atribuido a causas menores, pero algunos expertos cuestionan esa versión. En cualquier caso, no sería una excepción: la historia de EEUU está llena de presidentes que ocultaron enfermedades graves mientras estaban en el poder.

El debate sobre la transparencia médica en la presidencia vuelve así a primer plano. Y no es la primera vez. Desde el siglo XIX hasta hoy, varios líderes han tratado de proteger su imagen pública minimizando o escondiendo problemas de salud que podían afectar a su capacidad de gobierno. 

Cleveland y la operación secreta en alta mar

En 1893, el presidente Grover Cleveland se sometió a una operación para extirpar un tumor canceroso en el paladar. La intervención se realizó en secreto a bordo de un yate, el Oneida, durante lo que oficialmente era un viaje de descanso.

Seis cirujanos le extrajeron parte de la mandíbula y varios dientes en apenas 90 minutos. Todo se hizo a través de la boca para evitar cicatrices visibles. La Casa Blanca negó la operación durante años, y no fue hasta 1917 cuando se conoció la verdad. 

Wilson y la "presidenta secreta"

El caso de Woodrow Wilson es uno de los más graves. En 1919 sufrió un derrame cerebral que lo dejó parcialmente paralizado y con graves secuelas. Sin embargo, su estado real se ocultó al país.

Durante meses, su esposa, Edith Wilson, controló el acceso al presidente y actuó como intermediaria con el Gobierno. Llegó a gestionar decisiones clave, lo que le valió el apodo de "presidenta secreta". Ni siquiera parte del gabinete conocía la magnitud de la incapacidad de Wilson.

Roosevelt y la imagen de fortaleza

Cuando Franklin D. Roosevelt contrajo poliomielitis en 1921, quedó paralizado de cintura para abajo. Aunque la enfermedad era conocida, la gravedad de su discapacidad se ocultó cuidadosamente.

Roosevelt evitaba aparecer en silla de ruedas en público y utilizaba aparatos ortopédicos para simular que caminaba. Existía incluso un acuerdo tácito con la prensa para no publicar imágenes que mostraran su estado real.

Kennedy, el dolor oculto y los opioides

El caso de John F. Kennedy combina enfermedad crónica y tratamiento oculto. Durante años sufrió un intenso dolor de espalda que le obligó a someterse a varias cirugías. Para controlarlo, utilizó medicamentos como codeína y metadona. También llevaba un corsé ortopédico de forma habitual. Su estado físico real nunca se explicó completamente al público durante su presidencia.

Reagan y lo cerca que estuvo de morir

Aunque Ronald Reagan ya tenía cierta edad cuando ocupó la Casa Blanca, como buena parte de los presidentes estadounidenses, no fue la salud, sino un atentado en 1981, retransmitido en directo y ampliamente cubierto, aunque no todos los detalles se hicieron públicos en su momento.

Décadas después se supo que el presidente estuvo mucho más cerca de morir de lo que se dijo. Perdió una gran cantidad de sangre y la bala se alojó a escasos centímetros de su corazón. La gravedad real se minimizó para evitar alarma.

Biden y las dudas sobre su capacidad

Más recientemente, el caso de Joe Biden ha reabierto el debate. Su retirada de la carrera electoral en 2024 estuvo rodeada de especulación sobre su estado cognitivo. Se hicieron virales varias escenas donde el presidente demócrata no parecía estar muy lúcido, creándose memes a su costa.

Posteriormente, publicaciones y testimonios apuntaron a posibles problemas de memoria y concentración que, según esas fuentes, no se hicieron públicos en su totalidad. Biden y su entorno han negado estas acusaciones.

Un patrón que se repite en la Casa Blanca

Estos casos muestran un patrón constante: la salud de los presidentes ha sido históricamente un asunto opaco. El motivo suele ser el mismo: evitar transmitir debilidad en un cargo que exige estabilidad y liderazgo.

Sin embargo, en una democracia moderna, la transparencia sobre la salud de los líderes sigue siendo una cuestión abierta. Y cada nuevo caso, como el de Trump, vuelve a plantear la misma pregunta: ¿hasta qué punto tienen derecho los ciudadanos a conocer el verdadero estado de salud de su presidente?

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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