Jorge, joven de 30 años, compra un cuarto de 12 metros por 6.000 y activa su negocio del siglo: "Puedo venderlo o alquilarlo"
La precariedad y la dificultad extrema para conseguir un domicilio empujan a los jóvenes a buscar alternativas originales, pero que no deberían encontrarse ni como última opción.