La izquierda catalana logra sacar adelante un decreto que otra vez pone a la comunidad a la vanguardia en materia de protección de inquilinos y tope de precios en zonas de mercado tensionado. Estas son todas las claves y medidas de una norma que pone coto donde no llega la Ley Estatal de Vivienda.
La precariedad y la dificultad extrema para conseguir un domicilio empujan a los jóvenes a buscar alternativas originales, pero que no deberían encontrarse ni como última opción.
El próximo año vencen más de medio millón de contratos suscritos durante la pandemia, al cumplirse el quinto año, lo que está derivando en revisiones con alzas de precios que pueden alcanzar los 4.600 euros anuales o, directamente, en la no renovación. Según cálculos de un estudio de Derechos Sociales, publicados por 'El País'.
La agente inmobiliaria recuerda en un podcast cómo se veía al inquilino entonces, en plena cultura de la compra y lo enlaza con un mercado que hoy sigue tensionado.
Esta youtuber norteamericana se muda a la Sierra Norte de Madrid, tras seis años viviendo en el barrio madrileño de Chamberí. Por un poco más de alquiler, pasa de vivir en 40 metros cuadrados a una casa amplia en plena naturaleza.
El ministro de Derechos Sociales, e integrante de Sumar, se harta de esperar a los socialistas y deja claro que hay que actuar ya ante el vencimiento de los contratos y que solo hay dos opciones: "O se protegen los intereses de los inquilinos e inquilinas y de las familias trabajadoras o se blindan los beneficios de una minoría rentista".
Leila von der Spree, que usa pseudónimo, lleva diez años sufriendo innumerables problemas con el alquiler y quiere que le compensen por ello, en una lucha de David contra Goliat.