Se estima que el entramado habría explotado a más de 1000 mujeres en el último año. Las víctimas eran principalmente de origen sudamericano. La investigación dio comienzo gracias a una denuncia recibida a la línea telefónica 900105090.
El agresor, de 31 años y con antencedentes, ha sido detenido como presunto autor de los delitos de agresión sexual, violencia de género y allanamiento de morada.
Los decretos aprobados por el régimen fundamentalista permiten que la policía religiosa pueda detener hasta 3 días a los sospechosos de saltarse las normas.