El cabecilla, quien había obtenido un beneficio de más de 300.000 euros, recibía y enviaba los artículos electrónicos desde su vivienda, mientras que su mujer gestionaba las cuentas bancarias y la contabilidad.
El objetivo de los ladrones era reutilizar estos equipos en plantaciones ilegales de marihuana, donde los aparatos sufren un desgaste acelerado por su uso intensivo.
"Los ladrones no llaman a la puerta", recuerdan desde el CNP, desvelando los detalles de la última técnica de los delincuentes para desvalijar tu hogar este verano mientras estás fuera de vacaciones.