Abrumada por los incesantes bombardeos rusos, cada vez más centrados en objetivos civiles, Kiev ha decidido reforzar sus defensas aéreas con una nueva torreta pilotada por inteligencia artificial.
56.000 residentes habían sido evacuados de sus hogares en Sumy, que se ha enfrentado a un aumento de ataques con aviones no tripulados y bombas aéreas rusas en los últimos meses.
Aunque las discusiones sobre un alto el fuego resurgen ante los movimientos diplomáticos en Turquía, Moscú sigue persiguiendo con fiereza sus objetivos en el campo de batalla. Incluso con unidades que no suelen salir al exterior.
Kiev está cambiando hombres por máquinas en su lucha contra el invasor ruso, en un intento de no apretar más a una población muy tocada con el reclutamiento.
El Kremlin ha declarado que quienes participan en la guerra de Ucrania son la nueva élite y los héroes de la Federación, pero su regreso a casa traería grandes problemas.
Llevan meses varados en las islas de Nestyha y Bugaz y, debido a la humedad y las condiciones insalubres, "se están propagando infecciones fúngicas, llagas supurantes y enfermedades de la piel entre las tropas", además de congelación.