Esto también es ciencia: sacan levadura del estómago de Ötzi, la momia natural más antigua de Europa, y hacen pan con ella
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Esto también es ciencia: sacan levadura del estómago de Ötzi, la momia natural más antigua de Europa, y hacen pan con ella

Los investigadores también estudian preparar cerveza.

El microbiólogo Mohamed Sarhan examina la levadura extraída del estómago de la momia natural más antigua de EuropaEurac Research/Andrea De Giovanni

Pan de masa madre... y de momia padre. Los investigadores de Eurac Research, un centro de investigación privado en Bolzano, Italia, llevan cerca de una década investigando a Ötzi, la momia natural más antigua encontrada y conservada en Europa. Fue un hombre de 1,59 de altura y apenas 50 kilos de peso que murió hace 5.300 años en un paso de montaña de los Alpes, entre Alemania e Italia. La ciencia, como ya hicieran investigadores de Barcelona con otro cuerpo, ahora están mirando en su tripa.

Su cuerpo se preserva en el Museo Arqueológico de Tirol del Sur, provincia del norte de Italia, y los científicos del Eurac Research han conseguido hacer la fotografía más detallada de toda la comunidad microbiana presente en el cadáver. El frío en el que se preservó durante milenios ha hecho que en Ötzi siga habiendo mucha vida. Los científicos pueden incluso distinguir qué microbios colonizaron el cuerpo de Ötzi cuando este ya había muerto y cuáles estaban presentes en su vida.

Uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio pormenorizado de Ötzi es la presencia de especies de levadura adaptadas al frío en su estómago. La levadura, al ser un hongo, es un ser vivo con ADN. Los científicos han detectado en las muestras de esa levadura tanto material genético degradado como bien conservado, lo que invita a concluir que no es una reliquia: es un microorganismo que sigue existiendo.

Y con ese microorganismo se ha hecho pan. "Hicimos una muy buena masa". Así lo explica el microbiólogo Mohamed Sarhan, que reconoce que el hallazgo de levadura viva en Ötzi le sorprendió. "La momia se conserva a seis grados bajo cero, no cabe esperar la supervivencia a largo plazo de los microorganismos. Estas levaduras son extraordinarias porque están adaptadas a temperaturas muy bajas". Por eso experimentaron con ellas y las cultivaron, incubándolas en una nevera creada ex profeso para ello.

Ya han hecho pan "y otra posibilidad es hacer cerveza"

La ciencia a veces tiene caminos inescrutables, pero necesarios. El hallazgo de una levadura adaptada al frío extremo en una momia de hace milenios no queda ahí: ahora los científicos del Eurac Research quieren saber más e incluso ya imaginan posibilidades y nuevas aplicaciones. Entre los experimentos iniciales estuvo hacer un pan de masa madre. "Al principio, la levadura no se había adaptado al entorno de la harina, y no pasó nada. Continuamos durante un período más largo y la refrescamos cada dos semanas".

De esa forma la levadura se adaptó poco a poco. "Finalmente, obtuvimos una masa completamente normal que fermentó en 24 horas, básicamente igual que con una levadura común. Hicimos una masa realmente buena con ella". Y luego se horneó. "Aunque nunca antes había horneado pan y se notó, el resultado tuvo margen de mejora".

Más allá de que la hogaza se churruscara, Sarhan explica en una entrevista con el blog del propio Eurac Research que los experimentos continúan. "Queremos involucrar a equipos de investigación especializados en el sector alimentario". 

  Una réplica del hombre de los hielos Ötzi en una exposición de un museo alemán.Klaus-Dietmar Gabbert/picture alliance via Getty Images

"El pan es lo obvio, pero otra posibilidad es hacer cerveza", enfatiza el experto. Por eso, este microbiólogo confirma que ya se han puesto en contacto con expertos de la Weihenstephan, la cervecería en activo más antigua del mundo, fundada en el año 1040 por monjes benedictinos en Baviera, Alemania.

Los enigmas del hombre de los hielos

Ötzi fue encontrado en 1991 por alpinistas alemanes en los Alpes tiroleses. Tirol del Sur construyó su Museo Arqueológico para albergar este cuerpo que desde entonces ha estado envuelto de enigmas y misterios, y que es considerado la momia más antigua de Europa conservada de forma natural. Cuando se encontraron su cuerpo, los montañeros pensaban que era un cadáver reciente. Ötzi llevaba más de 5.000 años muerto.

Tampoco es la primera vez que la ciencia le mira la tripa. Por ejemplo, se sabe que lo último que comió "el hombre de los hielos" (así se le ha dado a conocer popularmente) fue carne seca de ciervo y cabra montesa, cereales y algunos vegetales. Se le encontró tumbado en la nieve, con un brazo extendido sobre el pecho. Y se sospecha que su muerte fue más macabra de lo que cabría esperar.

Tenía heridas compatibles con un flechazo en el pulmón y con un golpe en la cabeza. Y pese a que el cine ya ha interpretado a Ötzi como un hombre blanco y esbelto, lo cierto es que hallazgos recientes de la ciencia destacan que era calvo y su piel morena. Sus ojos, oscuros. En su piel, además, tenía más de 60 tatuajes. Lo que todavía no se ha descubierto es quién le mató y por qué. Por eso hay quien dice que el de Ötzi es uno de los primeros asesinatos de la historia... todavía sin resolver.

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Redactor SEO editorial en El HuffPost. Periodista curtido en redacciones de Málaga, Ceuta y Madrid. Graduado en Periodismo en la UMA, con máster en la Complutense de Madrid. Aprendí de economía en Bolsamanía, fui jefe de Política en Business Insider y coordinador de Actualidad en Difoosion y La Razón. Gané un premio por escribir sobre ciberseguridad. También he colaborado con Artículo14, Público, El Confidencial, El Español, o elDiario.es, entre otros.

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