"Nada ha cambiado": los colectivos de Mallorca reactivan las protestas contra el turismo masivo
Una isla que ya no puede más.
Mallorca volverá a vivir este verano nuevas movilizaciones contra el turismo masivo. Los colectivos ciudadanos que el año pasado sacaron a miles de personas a las calles de Palma consideran que las administraciones no han abordado los problemas que denuncian desde hace años y preparan una nueva ronda de protestas coincidiendo con la temporada alta. Su mensaje es claro: pese al intenso debate social y político de los últimos meses, aseguran que “nada ha cambiado”.
La primera manifestación está convocada para el próximo 26 de julio y sus impulsores ya han anunciado que no será una acción aislada. El objetivo es mantener la presión durante todo el verano, precisamente cuando la isla recibe a millones de visitantes y el impacto de la saturación turística se hace más visible.
Vuelven las protestas a las calles
La plataforma Menys turisme, més vida (Menos turismo, más vida) considera que las reivindicaciones que protagonizaron las protestas del año pasado siguen plenamente vigentes. Para sus integrantes, continúan existiendo “razones más que suficientes” para denunciar las consecuencias derivadas de la masificación turística.
Los activistas sostienen que el crecimiento constante del número de visitantes sigue agravando problemas como la presión sobre la vivienda, la saturación de infraestructuras o el deterioro de determinados espacios urbanos y naturales.
Por ello, hacen un llamamiento a residentes y simpatizantes para volver a llenar las calles de Palma y visibilizar su rechazo a un modelo económico que consideran excesivamente dependiente del turismo.
El aeropuerto, en el centro de la polémica
Uno de los aspectos que más preocupa a los colectivos es la remodelación que AENA está llevando a cabo en el aeropuerto de Palma. De hecho, la cuestión aeroportuaria se ha convertido en uno de los principales símbolos de la discusión sobre los límites del crecimiento turístico en Baleares.
Según denuncian, la incorporación de nuevas puertas de embarque podría facilitar un aumento de la capacidad operativa y, en consecuencia, permitir la llegada de más vuelos y más turistas.
Para los organizadores de la protesta, este tipo de proyectos envía una señal contradictoria respecto a los discursos institucionales que apelan a la sostenibilidad y al control de los flujos turísticos.
Críticas a las medidas del Govern
Asimismo, los colectivos también consideran insuficientes algunas de las medidas anunciadas por las instituciones en los últimos meses. Entre ellas mencionan iniciativas como la limitación de vehículos o las propuestas para incrementar la fiscalidad turística.
A su juicio, estas actuaciones gubernamentales son "completamente insuficientes", no atacan la raíz del problema y apenas sirven para contener parcialmente los efectos de la saturación.
Mientras la isla encara una nueva temporada récord de visitantes, la reactivación de las protestas ciudadanas confirma que el debate sobre el turismo masivo sigue lejos de cerrarse en Mallorca, demostrando que gran parte de la sociedad mallorquina insiste en que el crecimiento turístico ha superado el límite que permite convivir en equilibrio.