Sabina Banzo: ​"En 2010 veníamos con la idea de que España no pasaba de cuartos y de repente estábamos ganando un Mundial"

Sabina Banzo: ​"En 2010 veníamos con la idea de que España no pasaba de cuartos y de repente estábamos ganando un Mundial"

La creadora de contenido en 'Las 10 del Mundial'.

Sabina BanzoImagen cedida por TWIC

Cuando hace dos meses se empezaron a mandar los cuestionarios para aquellos que querían participar en Las 10 del Mundial era impensable, ni para los más optimistas, que España estaría a 15 de julio clasificada para la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. 

La creadora de contenido Sabina Banzo, con millones de seguidores en redes sociales, es la antepenúltima persona en participar en esta sección por la que han pasado ya Peldanyos, Inés Hernand, Kiko Matamoros, Pilar Alegría y Gisela Pulido, entre muchos otros. 

Banzo se sincera en Las 10 del Mundial diciendo que no sigue mucho fútbol pero sí ve los mundiales y las eurocopas, que en 2010 tenía 22 años y que, como a casi todos los que han pasado por aquí, es el mundial al que le tienen más cariño. 

  Sabina BanzoImagen cedida por TWIC

- ¿Cuál es tu primer recuerdo viendo un Mundial?

Si soy sincera, no soy especialmente seguidora del fútbol. De hecho, prácticamente sólo veo los partidos cuando hay Mundial o Eurocopa. Pero precisamente por eso mis recuerdos tienen más que ver con todo lo que pasa alrededor que con el fútbol en sí. Mi primer recuerdo no es un partido concreto, sino una sensación: crecer pensando que España en los Mundiales nunca pasaba de cuartos. Eso era casi parte de nuestra educación sentimental futbolera. Llegaban los Mundiales, te ilusionabas, y luego siempre había algún drama, alguna tanda, algún “otra vez será”. Por eso creo que 2010 fue tan especial para todos los españoles. Yo tenía 22 años, estaba terminando la carrera en Salamanca, con los exámenes finales encima, y recuerdo repasar en los bares con los partidos de fondo. Era una mezcla rarísima de apuntes, nervios, calor, terrazas y España llegando cada vez más lejos. Y además estaba a punto de mudarme a Madrid, de independizarme y empezar mis primeras prácticas. Todo sonaba a final de etapa y principio de otra.

- ¿Qué partido del Mundial te ha marcado más emocionalmente?

La final de 2010, España-Holanda. La vi en Madrid, en un bar, y recuerdo perfectamente esa sensación de “esto no puede estar pasando” hasta el gol de Iniesta. Yo no soy una experta en fútbol, pero ese momento lo entendimos todas y todos. Veníamos de crecer con la idea de que España no pasaba de cuartos, y de repente estábamos ganando un Mundial. Para mí fue un subidón tremendo, también por el momento vital: 22 años, a punto de empezar vida en Madrid, con esa mezcla de vértigo y emoción. Fue como si el país entero estuviera celebrando algo y tú, en pequeño, también estuvieras cruzando una frontera personal. Y sí, además del gol, también recuerdo perfectamente el beso de Casillas a Carbonero. En aquel momento fue una de esas imágenes que vio todo el país y, siendo sincera, creo que muchas quisimos ser Sara durante unos segundos.

- ¿Prefieres ver el fútbol solo o acompañado?

Acompañada, sin duda. No se me ocurriría ponerme un partido sola por gusto jaja. Me gusta más el ambiente de ver fútbol que el fútbol en sí. Creo que es lo que tiene el Mundial, que nos gusta hasta a los que no nos gusta el fútbol. Esa sensación de euforia colectiva, de que todos vamos a una, de que no importan los colores, los equipos, los partidos políticos…todos somos “la Roja”. Me encantan esas

quedadas con amigos, compartir una buena comida, una cervecita bien fría, comentar las jugadas aunque no tengamos ni idea y gritar gol cuando marca España. Ahora que además lo vivo con mi hijo, me hace especial ilusión enseñarle a animar a la selección y compartir esos momentos juntos. Al final, para mí el fútbol es una excusa perfecta para reunirnos alrededor de una mesa, disfrutar de algo rico —con un buen chocolate de postre, por supuesto— y crear recuerdos. Es de esos planes que saben mejor cuando se comparten.

- ¿Cuál consideras el mejor Mundial de la historia y por qué?

Para mí, el de 2010. Si no… Sé que es barrer para casa y que habrá quien tenga argumentos mucho más sofisticados, pero: ¿qué canción recuerdas si te pregunto por un Mundial? Seguro que todo el mundo dice: “Waka Waka” jaja

Fuera bromas, fue el mundial de España. Las metíamos todas y pasamos de cuartos. Yo con la semifinal ya estaba contenta, pero vernos en la final… y ese Iniesta marcando cuando parecía que íbamos a penaltis (y mira que yo soy de penaltis pero creo que habrían provocado más de una arritmia en el país), creo que los que lo vivimos, nunca lo vamos a olvidar.

Es verdad que otra de las cosas que recuerdo es el de 2022, con Messi ganando por fin el Mundial, pero emocionalmente yo me quedo con Sudáfrica 2010.

- ¿Qué selección crees que ha dejado la huella más grande en los Mundiales?

Diría Brasil, porque incluso quienes no sabemos demasiado de fútbol asociamos Brasil con los Mundiales, con el juego bonito, las estrellas y la historia. Es una selección que forma parte del imaginario colectivo. Ves una camiseta amarilla y enseguida piensas en fútbol, verano, talento y drama.

- ¿Qué jugador crees que ha definido una era en la Copa del Mundo?

Messi, probablemente. No sólo por cómo juega, sino porque su Mundial de 2022 parecía escrito por alguien empeñado en darle el final perfecto a una historia larguísima. Era tan querido en España y sin embargo… a pesar de ser el mejor, no parecía suficiente para su país. Como contadora de historias que soy (sin ser experta en fútbol ni tener un equipo favorito) creo que no podría haber tenido un final mejor. Y luego, desde mi lado más español, Iniesta. Porque hay jugadores que definen una era por

toda su trayectoria y otros que la definen por un instante. Iniesta nos regaló un momento que seguimos recordando. Creo que todos le queremos por el regalo que nos hizo siendo un tío normal, humilde, con los pies en la tierra. Ay Iniesta de mi vida.

- ¿Un gol histórico que siempre te venga a la cabeza?

El de Iniesta contra Holanda. Es la respuesta más obvia, pero también la más sincera. No tengo un archivo mental enorme de goles mundialistas y, si soy honesta, los dos que tengo grabados de verdad son ese y el de Nayim con el Zaragoza al Arsenal en 1995. Yo tenía 8 años y lo recuerdo como si lo hubiera visto ayer. Estaba en la terraza de mi casa, bailando, la tele se veía a través de la ventana y recuerdo mirar y ver cómo la pelota cruzaba el campo y entraba por la portería. Mi padre gritó de felicidad y yo, por inercia, con él. Años después descubrí que ese gol y su artífice eran pura leyenda en mi tierra. Son de esos momentos que se te quedan por lo que significaron para ti más que por cualquier análisis futbolístico. El de Iniesta, además, tiene algo especial. Recuerdo todo el bar gritando, abrazándonos como si nos conociéramos de toda la vida.

- ¿Tienes alguna manía rara cuando juega tu selección?

Me gustan muchísimo los partidos que llegan a penaltis, que probablemente es una afición poco saludable emocionalmente. Hay gente que los sufre y yo pienso: “por fin, el formato más dramático posible”. Me fascina ese momento en el que deja de parecer un partido y se convierte en un duelo psicológico con millones de personas conteniendo la respiración. Mi padre y mis amigos me miran siempre mal cada vez que digo: “¿Vamos a penaltis?”. No lo puedo evitar

- ¿Con quién te gustaría ver un partido de fútbol? ¿Y con quién no?

Si me dejas soñar… me encantaría disfrutar de la final de este mundial (un España-Países Bajos otra vez) con mis socios chocolateros. Con Raúl Bernal y Silvia Buil, de La Paca, los que han elaborado todos los snacks de chocolate inspirados en las selecciones mundialistas, con Eric Novo y Paola Coiduras de Igloo Studio, diseñadores de la caja más futbolera del momento y con Sergio Alejandre, artífice de todas mis ideas locas y mi compañero en la gran aventura en la que me acabo de embarcar: Yumtrip. Me atrevo a predecir el final: Gana España en penaltis con un último gol de Cucurella. Sí, quiero que les de un infarto a todos.

Te diré que también me haría gracia verlo con Tim Payne este año, por todo el fenómeno que se ha montado. Me encanta cuando el Mundial genera historias que nadie esperaba, jugadores que de repente se convierten en personajes globales y todo el mundo decide sumarse a una broma bonita.

¿Con quién no? El mundial tiene algo que hace que todos seamos amigos… no puedo descartar a nadie jajaja

- La mayor injusticia que recuerdas en un Mundial.

De nuevo, como sólo tengo recuerdos de 2010… te diré que recuerdo claramente la patada a Xabi Alonso en la final de 2010. No sé si es la mayor injusticia de la historia de los Mundiales, pero es la que yo tengo grabada. Fue una imagen durísima: una patada en el pecho en una final del Mundial. Yo, que no soy árbitra ni analista táctica, pensé: “pero esto no puede ser normal”. Y ahí sigue, perfectamente guardada en mi memoria.

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Jefe de Virales de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche, lleva una década en El HuffPost, donde llegó en 2016 para la sección de Tendencias. Ha hecho programas como 'Los vecinos de arriba', podcast en Prisa como 'No es para tanto' y actualmente tiene la sección gastronómica Huffeando con Pablo, con el influencer Cenando con Pablo.


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