"La influencia exterior de la UE no se ha construido por ser una potencia militar sino sobre otro tipo de poder: la capacidad de generar reglas, estándares y consensos internacionales".
Como si rechazar esta enésima ruptura de lo que queda en pie del maltrecho Derecho internacional fuese "defender a los ayatolás" y su tiranía en Irán y sobre los iraníes, especialmente sobre ellas, las mujeres iraníes.
"No es lícito asesinar extrajudicialmente, ni lanzar una guerra ofensiva sin unos argumentos muy sólidos, ni masacrar a la población civil en busca de unos objetivos territoriales".
De mantenerse este plazo, podemos poner en marcha un contador de revelación de los grandes secretos del Estado español a lo largo de estos cuarenta y cinco años.
"La posición de Pedro Sánchez ha situado a España como un actor alineado con el multilateralismo, la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos".