Capdevila desvela un secreto del Mundial 2010 que se repitió en la final de 2026: "Le pedí a Cucurella que hiciera lo mismo"
Hay futbolistas que le dan mucha importancia a la superstición. Joan Capedevila, campeón del mundo en 2010, es uno de ellos.

Las similitudes entre el Mundial de 2010 y el de 2026 son llamativas. España ha vuelto a ser campeona en una prórroga, tras un partido especialmente duro y sufriendo por no conseguir el gol a pesar de la superioridad mostrada en el césped. Los aficionados de La Roja ya no recordarán solo el nombre de Iniesta, ahora hay que apuntar un nuevo: Ferran Torres.
Además, a lo largo del campeonato ha habido otras semejanzas respecto al Mundial de Sudáfrica. En ambos torneos España comenzó decepcionando. En 2010 por la derrota contra Suiza y en 2026 por el empate contra Cabo Verde. También venció a Portugal en octavos de final por 1-0 y a una gran selección europea en semifinales (Alemania y Francia). Por no decir que el himno del Mundial en ambas ocasiones lo ha compuesto Shakira.
Y sí, también hay muchas cosas que han cambiado en estos 16 años. España es un país distinto en ámbitos como la política, la economía o la tecnología. Pero la realidad es que la selección ha cosido una nueva estrella en su camiseta. Ya son dos. Algo que parecía imposible en momentos frustrante como el Mundial de Corea y Japón en 2022.
Todas estas curiosidades se han ido publicando desde que comenzó el campeonato. Pero hay un que tuvo lugar ayer y que ha desvelado Joan Capdevila en sus redes sociales.
El que fuera campeón del mundo en 2010 dejó una moneda en el césped del estadio Soccer City de Johannesburgo antes de empezar el partido. Y quiso que otro futbolista, el que juega en la misma posición que lo hacía él, siguiese el mismo ritual. Por eso le pidió a Cucurella que depositase una moneda en el césped del MetLife Stadium de Nueva Jersey antes de que el árbitro decretase el comienzo.
"Marc, te quiero mucho. ¡ERES CAMPEÓN DEL MUNDO!", ha expresado Capdevila en su cuenta de X.
Todos los grandes éxitos están plagados de anécdotas que se recuerdan durante toda la vida. Esta es una de ellas.
