El presidente de Colombia: "Están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados"
Gustavo Petro asegura que una bomba "activa" fue arrojada desde un avión en un punto cercano a la frontera. La tensión entre Bogotá y Quito escala y va más allá del terreno comercial y el mandatario promete que hará pública "una grabación", en poder de su Gobierno y recibida desde dicho país vecino.

La tensión entre Colombia y Ecuador ha vuelto a escalar pasando del terreno comercial al ámbito de la seguridad y defensa de las fronteras. El mandatario colombiano, Gustavo Petro, ha asegurado este martes que han sido bombardeados desde el país vecino, dejando entrever que no se trata de una cuestión de enfrentamientos de grupos armados o paramilitares -o EEUU-.
Reunido con su gabinete de ministros, Petro desveló que "ha aparecido una bomba tirada desde un avión", señalando que "se va a investigar bien los modos, muy en la frontera con Ecuador, ratificando un poco mi sospecha, pero hay que investigar bien, que están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados". No ha apuntado a donde se dirigen sus sospechas, pero sí ha subrayado que "la soberanía nacional se respeta".
Además, el presidente colombiano ha dejado claro que tienen pruebas de lo afirmado y ha adelantado que pronto se hará pública "una grabación" que está en poder de su Ejecutivo tras haberles llegado desde Ecuador. También ha advertido de que este no sería un caso aislado, al deslizar que "van muchos estallidos" y que, en el caso del artefacto explosivo hallado "la bomba está activa, entonces es peligrosa y tenemos que tomar las decisiones del caso".
¿Qué está pasando entre Ecuador y Colombia y qué tiene que ver EEUU?
En este sentido, cabe recordar que los últimos meses han sido convulsos en lo que a las relaciones comerciales y diplomáticas entre Bogotá y Quito se refiere. El mandatario ecuatoriano, el liberal Daniel Noboa, inició el conflicto económico cuando a comienzos de este año impuso un arancel del 30% a los productos colombianos justificado en una "tasa de seguridad".
Noboa, que ha llegado al poder con un discurso centrado en la seguridad, a medio caballo entre la figura populistas de Bukele -su homólogo salvadoreño- y el trumpismo más básico, dice que las autoridades colombianas no hacen lo suficiente para combatir el narcotráfico. Unos argumentos muy similares a los que usaba el propio Trump en su repertorio de amenazas a Colombia, hasta el reciente encuentro en la Casa Blanca con el propio Petro, en el que se mostró una sintonía insospechada entre el líder republicano y el mandatario latinoamericano izquierdista.
Petro respondió al momento a la "tasa de seguridad" ecuatoriana con una batería de aranceles a un total de 73 productos y le cortó el suministro eléctrico que recibían -a un precio ventajoso- de la red colombiana. Para hacerse una idea de lo que supuso la respuesta colombiana, era el equivalente a entre el 8 y el 12% de todo el suministro eléctrico ecuatoriano. Noboa también contestó en el plano energético, con una subida de la tasa por transportar petróleo en oleoductos ecuatorianos que acabó en el 50%.
Petro a Trump: "Llame al presidente de Ecuador porque nosotros no queremos ir a una guerra"
Por otro lado, Gustavo Petro también incidió en que ha trasladado esta escalada y esta serie de denuncias al propio presidente estadounidense, quien apoyó sin fisuras al propio Noboa. El presidente colombiano conversó con Trump, vía telefónica, la pasada semana y aprovechó ese marco para realizar la siguiente petición: "Actúe y llame al presidente de Ecuador porque nosotros no queremos ir a una guerra".
Pero hay otro problema de fondo. Los vínculos de la Presidencia de Ecuador con la Administración Trump que se han materializado en una nueva cesión de un país latinoamericano a las autoridades y fuerzas de seguridad estadounidenses. Ecuador y EEUU acordaron la apertura de la que será la primera oficina del Buró Federal de Investigaciones, el FBI, en dicho país.
Al mismo tiempo, también se crea una nueva unidad policial destinada a "identificar, desmantelar, y llevar ante la Justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas, y financian el terrorismo". Esta serie de acuerdos resucitan los fantasmas del temor a una nueva oleada de injerencias extranjeras de EEUU en la región, después de la serie de asesinatos extrajudiciales cometidos en el marco de la Operación Lanza del Sur o con el pasado de la Escuela de las Américas todavía presente.
