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"¿Estamos en 1930? ¿Qué es esto?": la nada velada alusión de Netanyahu a los nazis para criticar a Mamdani

"¿Estamos en 1930? ¿Qué es esto?": la nada velada alusión de Netanyahu a los nazis para criticar a Mamdani

El primer ministro de Israel defiende que estará en Nueva York en septiembre para "decir la verdad delante de este funcionario electo que propaga el odio" y que está enfrentando a sus vecinos "en contra de los judíos" de la Gran Manzana. 

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asiste a una sesión de la Knesset, el parlamento, antes de su disolución por elecciones, el 16 de julio de 2026, en Jerusalén.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asiste a una sesión de la Knesset, el parlamento, antes de su disolución por elecciones, el 16 de julio de 2026, en Jerusalén.Ronen Zvulun / Reuters

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no piensa dar un paso atrás. Pese al choque político con el nuevo alcalde de Nueva York (Estados Unidos), Zohran Mamdani -que lo ha calificado públicamente de "criminal de guerra" y ha pedido su detención-, el mandatario israelí ha confirmado que acudirá el próximo mes de septiembre a la sede de las Naciones Unidas en la Gran Manzana para intervenir ante la Asamblea General. 

Es lo que hace cada año desde que manda, pero ahora, desde enero, en la ciudad gobierna un socialista que ha mostrado a las claras que estaría dispuesto a arrestarlo, si tuviera competencias, y responder así a la orden de la Corte Penal Internacional (CPI) vigente desde 2024 por violaciones de las leyes de la guerra. 

"Voy a ir a Nueva York. Sin duda voy a ir", ha repetido el Likud en las últimas horas, ahora en una entrevista concedida a la cadena Fox News. Pero no se ha conformado con eso y ha elevado el tono. "Iré a decir la verdad frente a este político cargado de odio que está enfrentando a unos grupos de neoyorquinos contra otros y soliviantándolos contra los judíos de Nueva York".

Durante su intervención con el presentador Sean Hannity, tras su encuentro en la Casa Blanca con el presidente estadounidense Donald Trump, el líder israelí se enredó más aún en la réplica al regidor demócrata, llevando el choque dialéctico a la Historia, al recuerdo del Holocausto y la persecusión nazi: "¿Acaso estamos en los años 30? ¿Qué es esto? Tanto odio, tantas mentiras", arremetió Netanyahu, equiparando la retórica de sus detractores con los episodios más oscuros de la Europa reciente. 

Nada velado, todo evidente. De nuevo, el antisemitismo como muleta para la crítica, algo que han repetido las autoridades israelíes especialmente desde los atentados de Hamás del 7 de octubre de 2023, acusaciones de las que España, por ejemplo, ha sido una diana predilecta de Tel Aviv. Estaba, además, en un entorno adecuado, dado que su propio entrevistador ha llamado "lunático" a Mamdani por querer hacer cumplir la orden del tribunal de La Haya. 

Entre la voluntad y el deseo

El origen de la tensión entre alcalde y primer ministro reside en las reiteradas declaraciones de Zohran Mamdani de los últimos días, coherentes con su política de siempre, de acusar al mandatario israelí de ser el "arquitecto de un genocidio atroz" en Gaza (Palestina) y reclamar la aplicación de la orden de detención emitida en noviembre del 24 por la Corte Penal Internacional, que abarca también al exministro de Defensa de Israel, Yoav Gallant, y tres líderes del Movimiento de Resistencia Islámica, ya muertos por las Fuerzas de Defensa israelíes. 

Sin embargo, en una declaración oficial tras revisar el marco normativo, el propio alcalde neoyorquino ha admitido los límites legales de su municipio para proceder a ese arresto. "Reconozco que el gobierno de la ciudad no tiene la autoridad legal independiente para hacer cumplir la orden de la CPI, pero el Gobierno federal sí la tiene, y les pido que ejecuten esa orden. Netanyahu no es bienvenido en Nueva York", declaró Mamdani, recordando las más de 73.000 víctimas mortales contabilizadas en la franja.

El demócrata y sus asesores jurídicos de la ciudad de Nueva York han tenido que pueden hacer poco, pese a las expectativas generadas en los movimientos propalestinos, ante ausencia de ratificación estatal de los tratados que abren las puertas: EEUU no es Estado parte del Estatuto de Roma (el tratado fundador de la CPI), por lo que sus fuerzas de seguridad federales y locales no están vinculadas legalmente a los mandatos de captura emitidos por La Haya.

El Acuerdo de Sede de las Naciones Unidas, firmado en 1947 entre Washington y la ONU, exige además al Gobierno federal estadounidense garantizar el libre acceso, tránsito e inmunidad diplomática a los jefes de Estado y de Gobierno que asistan a las sesiones oficiales del organismo multilateral en Manhattan. A ello se suma la falta de competencia policial local, toda vez que el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) no posee jurisdicción ni atribuciones de derecho internacional para detener a dignatarios extranjeros protegidos por protocolo federal.

El blindaje de Netanyahu en suelo neoyorquino es doble, porque el Acuerdo de Sede de la ONU de 1947 exige a la Casa Blanca garantizar el acceso, tránsito e inmunidad diplomática a todos los jefes de Estado que acudan a las citas del organismo multilateral. A este freno federal se suma una traba local insalvable: el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) no tiene atribuciones ni jurisdicción en materia de derecho internacional para detener a un mandatario protegido por Washington.

Cierre de filas en la Casa Blanca y ataque frontal a la CPI

El presidente Donald Trump también ha salido al paso de este choque asegurando categóricamente que Netanyahu "no será arrestado bajo ningún concepto ni circunstancia" en suelo estadounidense, argumentando que Israel es un aliado clave en la ofensiva y contención contra el régimen iraní.

Netanyahu aprovechó su entrevista de anoche para descalificar de forma tajante al tribunal internacional con sede en La Haya, calificándolo de "organización corrupta y malvada", y advirtió de que sus resoluciones sientan un precedente peligroso. "Es una gran farsa. Si pueden llamarme a mí criminal de guerra, mañana podrían decir que el presidente de EEUU o los soldados estadounidenses que luchan contra la tiranía en Teherán también lo son", dijo. 

Tras su reunión bilateral, Netanyahu se adhirió al sentimiento mostrado por Trump y definió su alianza con el magnate -también de Nueva York- como "un muro de granito" frente a Teherán para evitar que el régimen iraní obtenga armas nucleares. 

Con el respaldo de la administración estadounidense y el aval de la diplomacia israelí ante la ONU, Netanyahu ratifica así que su voz se escuchará en Manhattan este otoño, en lo que se prevé como una de las intervenciones más crispadas y seguidas de la diplomacia internacional. Eso sí, debe ir preparado para soportar las manifestaciones que ya se están convocando y que Mamdani está más dispuesto a autorizar que sus antecesores, con una opinión pública que nunca ha estado tan despegada del amigo de Tel Aviv. 

Hay un dato clave: casi la mitad de los estadunidenses (49%) cree que las fuerzas del orden deberían arrestar a Bibi durante su visita al país, de acuerdo con nueva encuesta conocida ayer y elaborada por The Economist y YouGov. El 74% de los votantes que apoyaron a la demócrata Kamala Harris en las elecciones presidenciales de 2024 respaldan el arresto del premier, en comparación con el 23% de los votantes de Trump.

El estudio también reveló que 47% de los estadunidenses cree que Netanyahu ha perjudicado las relaciones bilaterales, mientras que el mismo porcentaje lo considera culpable de crímenes de guerra. El 54% tiene una opinión desfavorable de él, cifra que se eleva a un 83% en el caso de los votantes liberales. 

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