Los ferrocarriles saudíes: la alternativa al estrecho de Ormuz
El proyecto, planteado hace años sin éxito por falta de financiación, vuelve ahora a cobrar relevancia.

La tensión en el estrecho de Ormuz y las dudas sobre cuándo volverá a operar con normalidad están obligando a buscar soluciones rápidas. En este contexto, Arabia Saudí ha puesto en marcha una alternativa poco habitual en la región: trasladar el tráfico de mercancías del mar al tren.
La propuesta parte de Saudi Arabia Railways, que ha diseñado un servicio para mover carga desde la costa del Golfo hasta el norte del país. El recorrido termina en la frontera con Jordania, donde los productos continúan por carretera hacia otros destinos, evitando así los puntos marítimos más expuestos.
El trazado ferroviario recorre unos 1.700 kilómetros atravesando el país. Parte desde el puerto Rey Abdulaziz, pasa por Dammam, cruza Riad y continúa hacia el norte hasta Al-Haditha. Este eje permite conectar distintas zonas estratégicas sin depender de puertos clave como Jubail o el puerto industrial Rey Fahd.
Uno de los argumentos principales del proyecto es el tiempo. Las autoridades saudíes aseguran que el transporte ferroviario podría reducir significativamente los plazos frente al transporte por carretera, llegando a ser aproximadamente la mitad en algunos casos. Además, la infraestructura está preparada para mover hasta 400 contenedores en ambos sentidos, lo que refuerza su papel como alternativa real.
Desde el Ministerio de Transportes de Arabia Saudí destacan que esta iniciativa nació como respuesta a una situación excepcional, pero podría consolidarse si los resultados son positivos.
El impacto podría extenderse más allá de las fronteras saudíes. En Jordania, donde la red ferroviaria es limitada y poco adaptada a estándares modernos, este movimiento podría reactivar antiguos planes de desarrollo. Entre ellos, la creación de una línea que conecte Amán con Aqaba y con la red saudí, facilitando un corredor logístico más eficiente.
Ese proyecto, planteado hace años sin éxito por falta de financiación, vuelve ahora a cobrar relevancia. La nueva situación internacional podría atraer inversión extranjera e incluso el apoyo de fondos soberanos del Golfo, lo que abriría la puerta a una red ferroviaria más amplia en la región.
Así, en medio de la incertidumbre marítima, Arabia Saudí apuesta por el tren como solución estratégica, con el objetivo de no solo intentar sortear la crisis actual, sino también redefinir las rutas comerciales en Oriente Medio.
