Teherán sufre nuevos apagones por ataques mientras un giro inesperado en Ormuz abre una mínima vía al comercio
La guerra en Oriente Medio suma bombardeos en la capital iraní, tensión en el Líbano y señales contradictorias en una de las rutas clave del petróleo mundial.
La guerra en Oriente Medio continúa intensificándose con nuevos ataques sobre Irán y un impacto creciente tanto en la población civil como en el equilibrio económico global. Este martes, autoridades iraníes han confirmado explosiones en el este y el oeste de Teherán que han provocado cortes de electricidad en varias zonas de la capital, aunque por el momento no se han reportado víctimas. Según las agencias oficiales Tasnim y Fars, los daños se han producido en una subestación eléctrica tras el impacto de metralla, en un ataque que Teherán atribuye a Estados Unidos e Israel.
Estos nuevos bombardeos se suman a una ofensiva sostenida en los últimos días sobre la capital iraní, donde en apenas tres jornadas se han registrado más de 70 muertos. La escalada ha alcanzado infraestructuras clave, incluidas instalaciones nucleares, centros educativos y zonas residenciales. Desde el inicio del conflicto, el balance de daños es masivo: más de 93.000 infraestructuras civiles afectadas, entre ellas cientos de escuelas y hospitales, según la Media Luna Roja iraní. Mientras las cifras oficiales permanecen congeladas desde principios de marzo, organizaciones independientes elevan el número de víctimas mortales a más de 3.400.
Ormuz, entre el bloqueo y una apertura inesperada
En paralelo al frente militar, el estrecho de Ormuz -clave para el suministro energético global- vuelve a situarse en el centro de la atención internacional. Este lunes, tres buques lograron cruzar con éxito esta vía estratégica, bloqueada de facto por Irán en las últimas semanas. Se trata de dos cargueros de la naviera china Cosco Shipping y un tercero con bandera panameña y tripulación china, según datos de la plataforma MarineTraffic.
El tránsito de estas embarcaciones, que transportaban en su mayoría contenedores vacíos, podría marcar un punto de inflexión en la crisis marítima. "Se trata del primer cruce exitoso de un carguero importante desde que comenzó el conflicto", destacó la plataforma de seguimiento. Sin embargo, expertos llaman a la cautela. "No debemos adelantarnos", advierten desde la consultora Trivium China, que señala que Irán sigue permitiendo el paso únicamente a "países amigos" y que el hecho de que los barcos fueran vacíos reduce el riesgo en caso de ataque.
El bloqueo parcial de Ormuz ha tenido ya consecuencias directas en los mercados internacionales, con un aumento del precio del petróleo y un encarecimiento de los costes logísticos a nivel global, especialmente en países como China, altamente dependientes de estas rutas.
El conflicto se extiende y golpea a la misión de la ONU
La violencia también se ha intensificado en el sur del Líbano, donde la guerra ha alcanzado de lleno a la misión de paz de Naciones Unidas. Indonesia ha confirmado la muerte de tres de sus cascos azules en dos ataques ocurridos en apenas 24 horas contra posiciones de la FINUL, en una zona bajo mando español.
Los incidentes, que han dejado además varios heridos, están siendo investigados mientras crece la preocupación internacional por la seguridad del personal desplegado. "Se espera que todas las partes implicadas respeten el derecho internacional humanitario", reclamó el Gobierno indonesio, que ha pedido garantías para los efectivos sobre el terreno.
Mientras Israel continúa sus operaciones militares en el sur del Líbano -con más de 1.200 muertos en esa zona desde el inicio de la ofensiva-, la guerra muestra cada vez más frentes abiertos. Entre bombardeos en Teherán, tensiones en rutas clave como Ormuz y ataques que afectan incluso a misiones internacionales, el conflicto entra en una fase de máxima incertidumbre, con consecuencias que ya trascienden lo puramente militar.