Una fábrica en California ya produce cerveza usando dióxido de carbono extraído directamente del aire: reduce costes, evita problemas de suministro y abre una puerta inesperada a la lucha contra el cambio climático.
El sector atribuye el retroceso a los cambios en los hábitos de consumo, el envejecimiento de la población y la debilidad persistente de la hostelería.
Por este motivo, explica el creador del vídeo, muchos bares y cafeterías están optando por barriles de marcas más económicas para poder mantener la rentabilidad.
Además de su asombro en la carnicería, el turista estadounidense ha compartido su sorpresa al repasar el ticket de su compra en un supermercado de Sevilla: "Es interesante que una cerveza sea significativamente más económica que un refresco".