Las comunidad, formada por 27 hermanas denunció el suceso a la policía local y el cura comunicó el suceso en la misa del domingo, pidiendo ayuda a los feligreses.
Muchos afectados tenían mucho más que eso en joyas u oro, esperando una respuesta legal para poder recuperar todo lo perdido, mientras es preguntan cómo es posible tal negligencia de seguridad.