Médicos británicos comparan el uso de redes sociales con el tabaquismo y recomiendan preguntar en consulta cuántas horas pasan los niños con el móvil
La principal organización médica del Reino Unido pide tratar el impacto de las pantallas como un problema de salud pública y alerta del daño físico y mental asociado al uso intensivo de redes sociales.
Durante años, la gran pregunta fue cuánto tiempo pasaban los niños viendo televisión.
Ahora el debate ha cambiado completamente. De pantallas grandes a pantallas pequeñas.
Y en Reino Unido acaba de dar un salto enorme después de que importantes organizaciones médicas hayan empezado a comparar directamente el uso de redes sociales con el tabaquismo.
La advertencia llega además acompañada de una recomendación muy concreta: que los médicos pregunten de forma rutinaria en consulta cuánto tiempo pasan los menores usando el móvil, redes sociales o dispositivos digitales.
"Como ocurrió con el tabaco"
La comparación no ha salido de un grupo marginal ni de una campaña aislada.
Ha sido planteada por la Academy of Medical Royal Colleges, una de las principales organizaciones médicas británicas, en el marco de la enorme discusión abierta en Reino Unido sobre el impacto de las redes sociales en niños y adolescentes.
La presidenta del organismo, Jeanette Dickson, aseguró que el problema empieza a convertirse en una especie de "fuerza unificadora" para la profesión médica, igual que ocurrió décadas atrás con el tabaco o los cinturones de seguridad.
Y el mensaje es claro: las pantallas ya no se consideran solo un tema educativo o familiar, sino una cuestión de salud pública.
Los médicos quieren preguntar por móviles igual que se pregunta por tabaco o alcohol
La propuesta plantea que los sanitarios empiecen a incluir preguntas sobre redes sociales y tiempo de pantalla durante las consultas médicas habituales con menores.
Especialmente porque, según los médicos británicos, empiezan a acumularse problemas relacionados con: ansiedad, trastornos del sueño, aislamiento, consumo compulsivo y exposición a violencia extrema en internet.
Aunque el propio artículo recuerda que no existe todavía un consenso científico absoluto sobre si el tiempo de pantalla en sí mismo es dañino, el tono del debate está endureciéndose rápidamente en Reino Unido.
El Gobierno británico estudia prohibir redes sociales a menores de 16 años
Toda esta discusión coincide además con el cierre de una gran consulta pública impulsada por el Gobierno británico sobre posibles restricciones a las redes sociales para menores.
Entre las medidas que estudia Londres aparecen:
- Prohibir determinadas apps a menores de 16 años,
- Imponer toques de queda digitales,
- Limitar funciones como el scroll infinito o la reproducción automática.
El propio primer ministro, Keir Starmer, prometió actuar de forma "decisiva" tras reunirse con familias que aseguran que sus hijos murieron o sufrieron daños graves relacionados con el uso de redes sociales.
"Las tecnológicas saben que es adictivo"
El debate se ha vuelto todavía más duro después de que varios políticos británicos empezaran a comparar las grandes plataformas tecnológicas con las tabacaleras.
El exministro Wes Streeting acusó directamente a las grandes tecnológicas de diseñar productos sabiendo que son adictivos para los menores.
"Saben que el producto es dañino y aun así el modelo de negocio consiste en enganchar a los niños cuanto antes", afirmó.
La comparación con el "Big Tobacco" aparece ya varias veces en el debate británico.
Especialmente después de distintas demandas y testimonios de exempleados tecnológicos denunciando cómo algunas plataformas diseñan deliberadamente mecanismos para maximizar el tiempo de uso.
El gran debate generacional
Mientras tanto, la discusión sigue dividiendo incluso a expertos y asociaciones de protección infantil. Hay quienes defienden prohibiciones duras y rápidas.
Y otros creen que vetar completamente las redes sociales puede terminar siendo inútil o incluso contraproducente.
Pero lo que sí parece estar cambiando es la percepción social.
Porque hace apenas unos años hablar del móvil o TikTok como un problema comparable al tabaco habría parecido exagerado.
Ahora esa comparación empieza a salir directamente desde algunos de los organismos médicos más importantes del Reino Unido.