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50 años del Día de la Tierra Palestina: cómo surgió una jornada de lucha que sigue intacta

50 años del Día de la Tierra Palestina: cómo surgió una jornada de lucha que sigue intacta

Hace cinco décadas, seis palestinos desarmados murieron y más de 100 resultaron heridos durante las protestas contra la confiscación de tierras por parte de Israel. Los años pasan, pero la causa palestina no encuentra satisfacción.

Una mujer ondea una bandera palestina durante la 47ª manifestación del Día de la Tierra en la frontera entre Gaza e Israel, el 30 de marzo de 2023.
Una mujer ondea una bandera palestina durante la 47ª manifestación del Día de la Tierra en la frontera entre Gaza e Israel, el 30 de marzo de 2023.Majdi Fathi / NurPhoto via Getty Images

Cada año, sin falta, los palestinos conmemoran el 30 de marzo el Día de la Tierra, o Yom al-Ard. La pelea es perpetua para un pueblo que, desde 1947, batalla por el reconocimiento pleno de su Estado y su soberanía. Pero hoy es especial, porque se cumplen 50 años de esta jornada de reivindicación, que llega en uno de los contextos más complicados de su historia, con el genocidio de Gaza y la gazificación de Cisjordania como telón de fondo. 

Hoy, pese a la enorme losa del presente 2026, los palestinos recuerdan los acontecimientos de hace 50 años, cuando el 30 de marzo de 1976, seis ciudadanos totalmente desarmados fueron asesinados por las fuerzas israelíes y más de 100 resultaron heridos durante unas protestas contra la confiscación de tierras palestinas por parte de Israel.

Tel Aviv, en concreto, quiso quedarse con 2.100 hectáreas (o 21.000 dunums, si usamos la pedida de la zona) de tierras pertenecientes a ciudadanos palestinos de Israel, en la región de Galilea (al noreste). Estos planes formaban parte de la política estatal israelí de judaizar el territorio, tras la creación del Estado de Israel, en 1948. 

Aunque las confiscaciones de tierras afectaron a toda Galilea, el epicentro de las protestas de aquel año 76 se ubicó en las ciudades palestinas de Sakhnin, Arrabeh y Deir Hanna.

El terreno confiscado tenía aproximadamente el tamaño de 3.000 campos de fútbol o la superficie que se extiende desde el extremo sur de Manhattan hasta el inicio de Central Park en Nueva York, en Estados Unidos. ¿Su nuevo uso? Construir en ellas asentamientos para judíos. No se puede entender como ocupación, puesto que Galilea es, oficialmente, Israel, pero sí robo, traslado forzoso de población y cambio en la estructura social y religiosa de la zona, lo que se traduce en una erosión de los árabes de origen palestinos, que hoy son más del 20% de la población del país. 

Los palestinos, tanto en Israel como en todo el territorio palestino ocupado -la franja de Gaza y Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este- conmemoran este día con protestas, vigilias y plantando olivos para reafirmar su vínculo con la tierra. Las manifestaciones suelen consistir en marchas pacíficas hasta los puntos fronterizos con Israel, del muro ilegal de Cisjordania a la zona de amoriguación que se ha fijado en Gaza, y también suelen ser reveramente reprimidas por el Ejército de Israel y su policía de fronteras.

Este año, pese a la dureza de la persecución israelí, hay convocadas protestas en los tres territorios y también en ciudades de todo el mundo, como muestra de solidaridad. 

Nada que celebrar

En una jornada como esta, no hay nada que celebrar, porque Israel ha seguido apoderándose de grandes extensiones de tierra palestina, designándolas como zonas militares, tierras estatales y con otras denominaciones.

Más recientemente, el 8 de febrero de 2026, el gabinete de seguridad de Israel aprobó una serie de medidas de gran alcance para expandir sus poderes en toda Cisjordania ocupada, incluyendo la facilitación de la venta de tierras palestinas a colonos israelíes y la ampliación de los poderes de las autoridades israelíes en áreas bajo control palestino.

Organizaciones de derechos humanos y varios países condenaron la apropiación de tierras por parte de Israel, calificándola de "anexión de facto" y de "ataque deliberado y directo" a la viabilidad de un Estado palestino.

Desde el 7 de octubre de 2023, cuando se produjeron los atentados de Hamás (1.200 muertos, 251 secuestrados), Israel comenzó una ofensiva en venganza que ha dejado más de 77.000 asesinados y que, en paralelo, ha intensificado tanto la aprobación de asentamientos formales como el establecimiento de puestos de avanzada informales. Según Peace Now, un grupo israelí contrario a los asentamientos, Israel aprobó 12.349 viviendas en 2023, 9.884 en 2024 y una cifra récord de 27.941 en 2025.

En diciembre, el gabinete de seguridad israelí aprobó planes para formalizar 19 asentamientos ilegales en Cisjordania ocupada. Los asentamientos israelíes son comunidades judías construidas ilegalmente en tierras palestinas. Muchas de las colonias recién aprobados se ubicarán en zonas palestinas densamente pobladas, lo que limitará aún más la libertad de movimiento de los palestinos y pondrá en peligro la viabilidad de un futuro Estado palestino.

Al mismo tiempo, las redadas del ejército israelí, las demoliciones de viviendas y las detenciones en el territorio ocupado alcanzan niveles sin precedentes, mientras que los colonos atacan y matan a palestinos y arrasan sus propiedades con impunidad, con el respaldo del ejército y del Estado.

La tierra palestina de la que hoy hablamos de divide teóricamente en tres tipos: 

  • Área A. La Autoridad Palestina tiene el control total sobre la seguridad y sobre asuntos civiles. Supone el 18% del territorio y engloba las principales ciudades y los territorios de alrededor, sin asentamientos. En teoría los israelíes tienen prohibida la entrada a estas zonas, aunque en la realidad pueden entrar con bastante facilidad. Las Fuerzas de Defensa Israelíes suelen realizar incursiones para arrestar a posibles militantes.
  • Área B. Los palestinos tienen el control civil y comparten con los israelíes el control militar. Constituye el 21% del territorio e incluye principalmente pequeñas ciudades palestinas, pueblos y algunas tierras, pero ningún asentamiento.
  • Área C. Israel tiene el control civil y militar total. Supone algo más del 60% del territorio palestino e incluye todos los asentamientos (ciudades, pueblos, barrios), tierras, todas las carreteras que conectan los asentamientos con Israel (exclusivas para israelíes), así como áreas definidas como “zona de seguridad”, que incluye entre otras todo el terreno adyancente al muro de separación. Junto a los colonos, malviven unos 150.000 palestinos, la mayoría beduinos.

El número de ataques de colonos ha aumentado drásticamente en los últimos años, registrándose 852 en 2022, 1.291 en 2023, 1.449 en 2024 y 1.828 en 2025, lo que supone una media de cinco ataques al día. Y están las demoliciones forzosas y las expulsiones: las autoridades israelíes desalojaron sólo en la última semana 15 familias de sus hogares en la zona de Batn Al Hawa, en Silwan (Jerusalén Este), desplazando por la fuerza a decenas de niños y adultos, y entregando las propiedades a colonos.

Según las últimas cifras de las Naciones Unidas, al menos 1.094 palestinos han muerto a manos de tropas y colonos israelíes en Cisjordania desde octubre de 2023 .

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Redactora especializada en Global. Licenciada en Periodismo y experta en Defensa y Comunicación Institucional por la Universidad de Sevilla. Corresponsal en Jerusalén durante cinco años, colaboró con la SER, El País o Canal Sur. Trabajó en El Correo de Andalucía y fue asesora en la Secretaría de Estado de Defensa. Es autora de 'El viaje andaluz de Robert Capa', Premio de la Comunicación Asociación de la Prensa de Sevilla y jurado del Premio Internacional de Periodismo Manuel Chaves Nogales.

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