Francia se rinde a la evidencia y va a inundar sus cascos históricos de toldos y persianas: "Se tendrá en cuenta el confort térmico"
Lo que en España ya forma parte del paisaje urbano en muchas ciudades pasará a ser una novedad en las zonas más exclusivas de Francia.
El Senado francés ha aprobado en primera lectura un proyecto de ley sobre vivienda. Pero dado que el país vecino está sufriendo su tercera ola de calor en lo que va de año, el tema se ha colado en el debate, irremediablemente. Uno de los aspectos más llamativos de la norma es que ha entrado por enmienda el concepto de "confort térmico", y será un aspecto que se tendrá en cuenta con más ahínco a partir de ahora.
El texto todavía tiene que aprobarse en la Asamblea Nacional en otoño, pero se está tramitando con urgencia. Y la idea del "confort térmico" se ha colado en una enmienda por la que los Architectes des Bâtiments de France tendrán que tener en cuenta ese concepto a la hora de aceptar o no ciertas reformas en las fachadas más vistosas del país.
Los Architectes des Bâtiments de France son en realidad un grupo de expertos que trabaja con el Ministerio de Cultura francés para preservar el patrimonio urbano. 190 arquitectos que, con una serie de criterios, dictaminan (o autorizan) las posibles reformas que las comunidades de vecinos puedan ejercer en las fachadas de sus bloques si estos son bienes de interés cultural o se encuentran cerca de uno.
En España los bienes de interés cultural también tiene una zona de servidumbre: junto a la Alhambra no se puede construir cualquier cosa, por ejemplo. Pero esto había llevado a que en Francia muchos bloques de vecinos en zonas históricas de París se estaban viendo en la tesitura de que no podían instalar elementos hoy indispensables, como aparatos de aire acondicionado, toldos o sencillamente persianas.
Ahora, el proyecto de ley que sale del Senado francés y que se tramita con urgencia (pese a que no llegará a tiempo para este verano) implica un cambio histórico. Si en España los toldos verdes se han convertido en prácticamente un símbolo nacional, los toldos y las persianas podrían llegar a hacer lo mismo en Francia. Ante la mayor prevalencia de olas de calor hay que apostar por la adaptación climática.
La norma introduce este "confort térmico" en los criterios que siguen los Architectes des Bâtiments para autorizar la instalación de toldos y persianas. Los especialistas en patrimonio no solo atenderán a cuestiones culturales, históricas o arquitectónicas: también a elementos asociados ya a la salud pública ante los repetidos episodios de calor extremo que ya sufre el país vecino.
Qué otras medidas incorpora
Todavía pasarán meses hasta que el proyecto se convierta definitivamente en ley, pero la tramitación y aprobación de enmiendas de grupos políticos diversos invita a pensar que esto será posible. En su conjunto, la norma pretende introducir mejoras de adaptación climática en las viviendas francesas. Tras varias olas de calor el país está viviendo colas y peleas en supermercados por comprar aires acondicionados portátiles.
En el centro de Europa, en Alemania, incluso carreteras y líneas férreas han sufrido desperfectos por la anomalía de las temperaturas superiores a los 40 grados centígrados en aquellas latitudes: sus infraestructuras no estaban preparadas para soportar el calor extremo que se está viendo este verano, que apenas acaba de comenzar en el Viejo Continente.
Precisamente el confort térmico ("confort estival" se llega a decir) también será un criterio a seguir a la hora de que se rehabiliten los sistemas energéticos de algunos bloques. El proyecto de ley también busca acelerar la construcción de vivienda en zonas de Francia en las que escasee e introduce incentivos fiscales para quien alquile su vivienda.