Irán intensifica sus ataques en Oriente Medio: bombardea la embajada de EE.UU. en Bagdad y Emiratos cierra su espacio aéreo
Drones y misiles vuelven a golpear intereses estadounidenses en la región mientras crece la tensión en el Golfo y varios países activan medidas de emergencia.

La guerra en Oriente Medio sigue escalando sin dar tregua. Aunque ya parece instalada en una fase de "piloto automático", la situación sigue empeorando. En una nueva noche de tensión, la embajada de Estados Unidos en Bagdad ha vuelto a ser objetivo de un ataque iraní, mientras la región entra en una espiral de alertas, cierres aéreos y defensas activadas. No hay tregua.
Según fuentes de seguridad iraquíes, misiles y drones fueron lanzados contra el complejo diplomático estadounidense ubicado en la Zona Verde de la capital. Aunque no se han registrado víctimas, el ataque vuelve a poner en el centro del conflicto uno de los puntos más sensibles de la presencia estadounidense en la región.
Desde la propia embajada se activó el sistema de defensa C-RAM, que interceptó al menos cinco drones en pleno vuelo. La escena se repite apenas unos días después del ataque del pasado sábado, cuando un dron impactó en el recinto y provocó llamas y una columna de humo visible desde varios puntos de la ciudad.
La tensión es tal que la embajada ha vuelto a emitir una advertencia urgente a sus ciudadanos: abandonar Irak "inmediatamente" ante el riesgo de nuevos ataques por parte de milicias alineadas con Irán.
El conflicto se extiende por todo el Golfo
Pero Bagdad no es el único foco. La escalada ha obligado a tomar decisiones drásticas en otros países clave de la región.
Emiratos Árabes Unidos ha anunciado el cierre total de su espacio aéreo, una medida "excepcional" adoptada tras una nueva oleada de drones y misiles iraníes. Las autoridades aseguran que buscan garantizar la seguridad en pleno aumento del riesgo.
El Ministerio de Defensa emiratí ha confirmado que sus sistemas antiaéreos están interceptando amenazas activas, en una situación que ha obligado a suspender vuelos y alterar el tráfico en uno de los principales hubs internacionales del mundo.
De hecho, el aeropuerto de Dubái acababa de retomar su actividad tras una interrupción previa causada por otro incidente con drones que provocó un incendio en sus inmediaciones.
Una guerra que no deja de ampliarse
Desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, el conflicto ha ido extendiéndose por todo el Golfo Pérsico.
Irán ha respondido con ataques constantes contra bases, instalaciones y activos vinculados a Washington en la región, en una estrategia que combina drones, misiles y acciones indirectas a través de milicias aliadas.
Mientras tanto, el presidente estadounidense, Donald Trump, mantiene que la guerra está cerca de su final, aunque evita concretar plazos. En sus últimas declaraciones, ha insistido en que las fuerzas estadounidenses han logrado destruir buena parte de la capacidad militar iraní, incluyendo su armada y su fuerza aérea.
Sin embargo, sobre el terreno, los ataques continúan.
Y con cada nueva noche de drones sobrevolando ciudades y sistemas antiaéreos activándose, la sensación es que el conflicto está lejos de apagarse.
