Un piloto alemán de 35 años cobra 12.000 euros al mes sin impuestos en el Golfo: "En Alemania ganaría 4.000 euros netos, pero nadie quiere vivir tan lejos de casa"
Vivir a cientos de kilómetros de casa puede conllevar beneficios para el bolsillo.

Hay veces que poner tierra de por medio y buscar mejores oportunidades al otro lado del mundo es una buena opción. Es el caso del piloto alemán Andreas Kaya (nombre ficticio), que según cuenta en una conversación con el diario Spiegel, después de trabajar unos años para Ryanair decidió trasladarse a una gran ciudad del golfo Pérsico. Sus ingresos anuales: 175.000 euros.
Tal y como cuenta, gana unos 12.000 euros al mes. "El salario depende de las horas de trabajo: si vuelo más, cobro más", explica. Además, dice cobrar unas bonificaciones anuales de hasta 30.000 euros. Todo ello sin el pago de impuestos: "Como extranjero, no pago cotizaciones a la seguridad social como en Alemania. Todo lo que gano va directamente a mi cuenta".
Al ser preguntado si merece el sueldo que gana dice que "no hay razón para un salario tan alto". "Al volar, existen muchos procedimientos y automatizaciones estándar", explica. Aun así, asegura que vuela de noche, "a menudo no estoy en casa"; está expuesto a la radiación, además de "la responsabilidad de los pasajeros". "Mi formación de vuelo en Lufthansa costó unos 70.000 euros, así que, por supuesto, tuve que devolver el préstamo. Por eso creo que la remuneración es justa".
Estar lejos de casa
"Nunca ganaría tanto dinero con una aerolínea alemana", confiesa el piloto en sus declaraciones al medio de comunicación. "Creo que los salarios son tan altos porque muchos pilotos no quieren vivir en Oriente Medio. Estás lejos de casa", agrega.
Precisamente, el anhelo de su tierra es un tema "importante" para él. "El mayor compromiso que tengo que hacer para el trabajo es que no puedo estar en casa con la familia". Aunque, reconoce que "me gusta mucho vivir aquí". "Los pilotos que hacen el trabajo solo por el dinero probablemente no estén tan contentos aquí".
Según cuenta, estas son sus inversiones desde que trabaja en la aerolínea:
- Cuatro coches por un total de 200.000.
- 70.000 euros de inversión en la empresa de su hermano.
- 20.000 euros en acciones y criptomonedas.
- 11.000 euros en cuentas corrientes.
- Un tocadiscos de 700 euros.
- Un Rolex de 11.500 euros.
En cuanto a su vivienda, "la aerolínea se encarga de eso". "El alquiler está incluido en mi salario. El piso tiene 100 metros cuadrados e incluso tengo piscina y una playa privada", explica. Además, la empresa paga Internet, taxis y ropa. "Pero lo que realmente me hace feliz son mi novia, mis amigos y mi familia. El dinero solo es un lubricante para mi felicidad", explica. "Creo que sería igual de feliz si me hubiera convertido en conductor de metro y solo pudiera permitirme un Opel Corsa", concluye.
