La oferta, publicada en Facebook, combina un tono condescendiente con una crítica feroz a los jóvenes y ha recibido una avalancha de respuestas indignadas.
El presidente de EEUU insiste en que tiene que acabar el trabajo que ha empezado. La Casa Blanca constata su salud y agudeza mental, pero las encuestas dicen que los ciudadanos, en un 48%, creen que sus 80 serían razón para no presentarse más.