Amandine pensaba que su amiga estaba pidiendo un plato exótico típico de la zona, hasta que vio lo que el camarero traía a la mesa y se echó las manos a la cabeza.
Aunque España e Italia comparten raíces y carácter abierto, hay una costumbre española que sigue descolocando a nuestros vecinos mediterráneos: los horarios imposibles.
A Fala, una lengua que se habla en tres municipios de la Sierra de Gata, se mantiene viva entre el 90% de sus habitantes pese a no enseñarse en las escuelas.