Luisa, sueca afincada en Málaga desde hace 27 años, habla claro: "Los españoles no tienen necesidad"
Llegó para tres meses y se quedó casi tres décadas. Aunque adora su vida en Andalucía, Luisa pone el foco en la cara B de la migración: la dificultad real de romper el círculo de los residentes extranjeros.