El presidente del Gobierno español reclama a la comunidad internacional la "condena" y que no haya "impunidad" ante lo que considera "actos criminales" de Israel sobre Líbano.
Su comentario deja claro una percepción cada vez más extendida a nivel internacional, y concretamente en EEUU, donde la población no se caracteriza por conocer ni reconocer gestos a líderes de otros países.