El magistrado alerta del impacto de la desinformación en las democracias y reclama nuevas leyes para controlar algoritmos, plataformas e influencers que difunden "mentiras tóxicas".
Joaquim Bosch ha puesto el foco en la Justicia italiana, por ser la que debe decidir el futuro de Daniel, el pequeño de 11 años, que hoy ha vuelto con su padre, Francesco Arcuri.