Para muchos jubilados europeos, incluyendo españoles, el lugar en el que se encuentra la ciudad supone un obstáculo difícil de salvar, pese a su atractivo.
La Corte explicó que el objetivo de las vacaciones retribuidas no es solo permitir a los empleados descansar, sino también disfrutar de un período de ocio y relax.
De playas de ensueño a lugares rodeados de grandes montañas y pozas en las que refrescarse o ponerse a leer un libro rodeados de los sonidos de la naturaleza.