La expereta explica que ambas opciones tienen como base el tomate, rico en licopeno, un antioxidante que protege nuestras células del daño oxidativo y del sol.
Esta experta recuerda que la premisa de que ciertos alimentos pueden alterar significativamente el pH de la sangre no está respaldada por la evidencia científica.
Esta experta resalta que lo importante es qué herramientas le estás dando al niño para que se relacione bien con la comida cuando tú no estás presente.