"Se suponía que debían estudiar, vivir y luchar, no morir", lamenta Mykhailo Drapatyi tras la muerte de 12 soldados. 60 más resultaron heridos. Hay una investigación abierta para aclarar si hubo alguna negligencia.
Ambos países han visto escalar su histórico conflicto tras el asesinato de turistas indios en la región de Cachemira y los bombardeos de Nueva Delhi, hasta hacer saltar las alarmas en Occidente.
Las tareas de rescate se enfrentan a dificultades por el riesgo de aludes y réplicas y, también, por la dictadura que atenaza al país e impide la asistencia correcta y la rendición de cuentas. Ni a la prensa dejan entrar para ver qué pasa.