Una joven australiana afincada en Sevilla comparte su mayor choque cultural: "En Australia el problema se soluciona en 15 o 20 minutos, aquí tienes que ir a una oficina tres o cuatro veces"
La burocracia española no solo saca de quicio a los nacionales, sino que se convierte en un auténtico muro para los extranjeros que intentan instalarse en nuestro país.