Trump habla de "diálogo" y su secretario de Guerra promete el "día más intenso" de ataques a Irán
El mandatario estadounidense defiende que era necesario "golpear primero" y que si le gustan "los términos" es "posible" una negociación con el régimen iraní. Pete Hegseth asegura que "no se trata de una misión sin fin" y que "ya no estamos en el año 2003".
Sigue la ofensiva. En Oriente Medio y en las declaraciones oficiales de la Administración Trump. El secretario de Guerra -antes Departamento de Defensa- de EEUU, Pete Hegseth, ha prometido este martes que será la jornada más intensa de la más de una semana que lleva en curso la operación Furia Épica -el ataque conjunto con Israel contra Irán-. Concretamente, Hegseth ha dicho que "hoy será, de nuevo, el día más intenso de ataques dentro de Irán", en una promesa muy similar a la de la jornada anterior.
En un tono ciertamente triunfalista, el secretario de Guerra estadounidense ha asegurado que "en el Golfo los han abandonado, y sus aliados, Hezbolá, los hutíes y Hamás, están derrotados, son ineficaces o han quedado al margen", por lo que "Irán está solo y está perdiendo claramente". En ese contexto, Hegseth ha adelantado que esa intensidad prometida en los próximos ataques de este jornada se traducirá en que "se enviarán más bombarderos y más cazas".
Entretanto, el propio mandatario estadounidense, Donald Trump, ha ahondado en esa idea de un Irán derrotado y que busca una negociación como vía de salida, señalando que sí sería posible entablar esas conversaciones. "Escucho que están muy interesados en hablar", ha desvelado Trump en una entrevista con Fox News, medio de cabecera del Partido Republicano.
Ante la pregunta de si su administración podría entablar negociaciones con altos cargos iraníes, Trump ha indicado que "es posible, solo posible", pero "depende de los términos". Horas antes, el propio régimen iraní respondía a otra declaración anterior de Trump, del pasado lunes, cuando el precio del barril de brent pulverizó los 100 dólares antes de moderarse. Será Teherán quién decidirá si la guerra ha terminado. Es decir, pelearán hasta las últimas consecuencias, a pesar de estar en clara inferioridad ante una de las mayores potencias militares del mundo.
Acorralados por la opinión pública y el temor a una larga guerra con más sangría económica
Hegseth ha puesto sobre la mesa varios indicadores que le permiten profundizar en la versión estadounidense de que los últimos días han sido duros para las capacidades armamentísticas iraníes. Según el secretario de Guerra, Irán "ha disparado el menor número de misiles que ha sido capaz de lanzar hasta ahora". Las cifras estadounidenses también contabilizan 5.000 objetivos bombardeados, 50 de ellos barcos de la Armada iraní, cuya destrucción total es uno de los objetivos de esta guerra.
El jefe del Estado Mayor de EEUU, el general Dan Caine ha puesto cifras a esa merma. Los disparos con misiles balísticos -la clave de la respuesta iraní- ha caído un 90%, mientras que los drones -que obligan a EEUU e Israel a gastar millones de dólares en interceptar aparatos que solo valen decenas de miles- han bajado al 83%. Todo ello según la versión del Pentágono.
El secretario de Guerra ha vuelto a marcar distancias tras las polémicas declaraciones iniciales en las que dejó entrever que no les había quedado más remedio que entrar en guerra porque Israel actuaría por su cuenta sí o sí, arrastrando al conflicto a EEUU y sus socios regionales, asegurando que "ya no estamos en el año 2003", en referencia a la guerra de Irak. Si bien ha subrayado que esto "no va parar hasta que el enemigo sea totalmente vencido".
"No se trata de una misión sin fin como las que vimos durante la Administración de [George W.] Bush o [Barack] Obama. Nuestro presidente no lo permitirá, se ha opuesto a este tipo de misiones interminables y de dudoso alcance. Esos días han terminado", ha defendido Hegseth, quien después ha vuelto a dejar entrever la contradicción temporal que les acompaña: "Desde el principio no hemos dicho cuánto tiempo tomará. Nuestra voluntad es interminable y, en última instancia, es el presidente quien decide". Es decir, dicen que será rápido, pero será cuando Trump quiera que sea.
El 'show' de Trump: "Tendrían que haber dicho: 'No vamos a construir un misil nuclear'" (Sí, lo dijeron)
Por otro lado, la entrevista de Trump en Fox News ha dejado otra serie de afirmaciones que constituyen también otro repaso al argumentario de EEUU para justificar una intervención militar -y contra un país con el que estaba en negociaciones por su programa nuclear- que no ampara el derecho internacional. Entre ellas, una gran cantidad de falsedades. Como la tesis del "golpear primero", una extensión de las guerras preventivas de EEUU para prevenir más guerras.
Según Trump, la operación Furia Épica era necesaria porque "si no lo hubiéramos hecho, habría sido una pelea mucho más dura". Se refiere a que, con los primeros bombardeos, EEUU e Israel habrían logrado destruir el 50% de los misiles balísticos iraníes. También presumió de que "ningún otro presidente tuvo agallas para hacerlo". Cabe destacar que Obama firmó el tratado con Teherán para limitar sus capacidades nucleares, el mismo que la Administración Trump rompió en su primer mandato.
A partir de ahí, Trump también ha acudido al temor al desarrollo de un arma nuclear, por parte de Irán, como justificación de los ataques. "Si hubiéramos esperado tres días, creo que habríamos sido atacados", relató Trump en la entrevista. Por si quedaban dudas de qué usarían los iraníes en ese ataque, el presidente estadounidense ha asegurado que "si se hubieran hecho con una bomba [nuclear], la hubieran usado contra Israel y otras partes de Oriente Próximo".
Y ha ido un paso más allá. Ha hablado de que contaba con información directa de sus hombres para Oriente Próximo y Oriente Medio: el enviado especial, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner. Los mismos detrás del plan para levantar un resort con casinos y hoteles de lujo en los escombros de la Franja de Gaza, expulsando a los palestinos. Según Trump, en medio de esas negociaciones con la delegación iraní, Witkoff y Kushner le dijeron que el régimen iraní tenía suficiente uranio enriquecido para fabricar 11 bombas nucleares.
¿Cómo reaccionó Trump? "Les dije que [los iraníes] no estaban siendo inteligentes, dado que habían dicho básicamente que tenía que atacarles. Tendrían que haber dicho: 'No vamos a construir un misil nuclear'", desarrolló en la entrevista. En este punto, cabe recordar dos cuestiones. La primera que, en todo momento y en diversas ocasiones, Teherán aseguró que no estaba desarrollando bombas nucleares, que su programa tenía únicamente fines civiles, además de comprometerse a nunca intentar crear este tipo de armamento.
La segunda cuestión es que los principales organismos a escala mundial, entre ellos la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) han venido alertando de que no hay prueba alguna de que Irán tenga armas nucleares o esté en disposición de fabricarlas. También las cuatro agencias de inteligencia estadounidenses coinciden en ese extremo. Por cierto, Trump habla del mismo programa nuclear que hace menos de un año, EEUU sacó pecho de haber destruido en la Operación Martillo de Medianoche.