Un tribunal indonesio condena a los asesinos de Matilde Muñoz a 18 años de cárcel
Han sido declarados culpables de asesinato premeditado.
Un tribunal indonesio ha condenado a 18 años de cárcel a dos hombres por el asesinato premeditado de la española Matilde Muñoz en su habitación de hotel de la turística isla de Lombok (Indonesia) el pasado julio.
La sesión tuvo lugar este miércoles en el tribunal de Mataram (Lombok), donde comenzó el juicio el pasado 17 de diciembre, y la sentencia se corresponde con la pena que había pedido la fiscal, Made Saptini, a comienzos de mes.
El juez, Kelik Trimargo, consideró en la lectura de la sentencia que el crimen había quedado "probado" y que los condenados, presentes hoy en la sala, actuaron "conscientemente y sabiendo que sus acciones violaban la ley".
"La corte halla a los acusados Suhaeli -alias Eli- y Heri Ridwan -alias Geri- culpables de asesinato premeditado, tal y como indicó la Fiscalía en su primer cargo", subrayó el juez, según pudo presenciar EFE.
"El tribunal condena a cada uno a 18 años de cárcel", añadió.
La Fiscalía los había acusado de homicidio, asesinato premeditado y robo con violencia, delitos que pueden acarrear entre 15 años de cárcel y la pena de muerte, si bien Indonesia no suele aplicarla.
Los hechos
Los condenados son un empleado y un exempleado indonesios del hotel Bumi Aditya, donde se alojaba Muñoz en Lombok, y negaron durante el juicio haber premeditado el crimen.
No obstante, admitieron que mataron a la española, de entonces 72 años, tras entrar en "shock" cuando ésta despertó mientras entraron en su habitación a robarle en la madrugada del 2 de julio de 2025.
El cadáver de Muñoz fue hallado casi dos meses después, el 30 de agosto, en una playa de Lombok a medio kilómetro de su hotel, en la zona de Senggigi, después de que los acusados ocultaran allí el cuerpo durante la mayor parte del tiempo desde su muerte, según la investigación policial.
Los resultados de la autopsia, llevada a cabo el pasado 4 de septiembre en el hospital policial de Lombok, revelaron que Muñoz "murió por asfixia".
El examen indicó que había "signos de traumatismo en la cabeza, cuello y pecho" de Muñoz, lo que "fortaleció la sospecha de que fue víctima de violencia", según el informe divulgado por la Policía indonesia el pasado septiembre, al que tuvo acceso EFE.
Incongruencias en algunos testimonios
Si bien la Policía y la Fiscalía mantuvieron la acusación contra los dos condenados, el entorno de Muñoz denunció en varias ocasiones presuntas incongruencias en los testimonios de otros empleados del hotel. Dos de ellos testificaron en el juicio y aseguraron no haber visto ni notado nada "sospechoso" durante ese tiempo.
La Policía de Lombok, isla cercana a la turística Bali, inició una investigación sobre la desaparición de Muñoz el 13 de agosto, después de que la Embajada de España en Indonesia solicitara ayuda tras las primeras alertas sobre su desaparición en julio, procedentes del entorno de Muñoz.
Nacida en Ferrol (A Coruña) y afincada en Mallorca, Muñoz acostumbraba a pasar largas temporadas en Lombok y consideraba el Bumi Aditya su "casa" en la isla, según sus seres queridos.