Aunque el dispositivo era obligatorio para los conductores desde Año Nuevo, la Guardia Civil acaba de ver su contrato de suministro formalizado: podrá empezar a recibir las balizas V16 desde ahora.
El caso destapa el agujero legal de la usurpación de identidad que existe en Francia, con más de 200.000 víctimas al año y apenas 4.200 condenas judiciales.