La artista se vio obligada a interrumpir su show en Milán tras confesar que sufría una "intoxicación alimentaria muy grave" y ahora crecen las dudas sobre su próxima cita en el Movistar Arena.
Prometía éxtasis y no decepcionó. La catalana comenzó este lunes el tour de su cuarto disco, rindiendo al público con un viaje ecléctico y místico que por momentos fue teatral como un ballet y a ratos desenfrenado como una 'rave'.