Quién es Carles Tamayo, el periodista que forjó su carrera infiltrándose en sectas para YouTube y que triunfa en TVE con 'Se nos ha ido de las manos'
A sus 31 años, el periodista catalán ha pasado de triunfar en redes como reportero intrépido infiltrado a hacerlo en televisión.
Mucho antes de aparecer en prime time en TVE, Carles Tamayo ya llevaba años metiéndose donde casi nadie quería entrar: sectas, pseudoterapias, estafas piramidales, gurús de internet y grupos coercitivos. Siempre con cámara oculta, infiltraciones y una mezcla muy particular de periodismo de investigación, documental y lenguaje de YouTube.
Ahora, a sus 31 años, el periodista catalán se ha convertido en una de las caras emergentes de RTVE gracias a Se nos ha ido de las manos, el programa con el que ha dado el salto definitivo de internet a la televisión tradicional abordando el problema de la vivienda y que tanto ha dado que hablar.
Pero su carrera empezó mucho antes, y de una manera bastante poco habitual en el periodismo español. Es un buen momento para repasarlo.
El youtuber que se infiltró en El Palmar de Troya
Tamayo comenzó a hacerse conocido gracias a una serie de vídeos sobre la Iglesia Palmariana de El Palmar de Troya, una de las sectas más conocidas de España.
Durante meses se infiltró dentro del grupo, grabó con cámara oculta y documentó cómo funcionaba internamente aquella organización religiosa ultracatólica. La serie acumuló millones de visualizaciones y se convirtió en uno de los grandes fenómenos del periodismo de investigación en YouTube en español.
El propio Tamayo ha contado varias veces que hubo momentos de auténtico miedo durante aquellas infiltraciones. En una entrevista recordó incluso el instante en que fue descubierto dentro de una secta: "Me cagué vivo", confesó años después.
Sectas, pseudociencias y estafas
A partir de ahí convirtió su canal de YouTube en una especie de laboratorio de investigación independiente.
Sus documentales comenzaron a centrarse en sectas new age, rituales con ayahuasca, pseudoterapias, clínicas ilegales, estafas piramidales, gurús digitales y campañas de desinformación.
Uno de sus trabajos más conocidos fue la infiltración durante un año en grupos vinculados al Santo Daime y movimientos espirituales alternativos, donde documentó dinámicas coercitivas, consumo ritual y estructuras económicas opacas.
También investigó academias de trading y negocios multinivel, desmontó pseudoterapias como el biomagnetismo y llegó incluso a crear un bulo sobre sí mismo para demostrar cómo se viraliza la desinformación en redes sociales.
Un estilo muy distinto al periodismo clásico
Parte del éxito de Tamayo está en el formato. No hace reportajes tradicionales al estilo televisivo clásico. Mezcla humor, lenguaje de internet, narrativa documental, videoblog, infiltración, cámara oculta y exposición personal.
Eso le permitió conectar con una generación que apenas consume televisión convencional, pero sí contenidos largos en YouTube. En una entrevista con Xataka, él mismo definía sus vídeos como investigaciones "con rigor, ironía, respeto y humor".
De YouTube a TVE
El gran salto llegó este año con Se nos ha ido de las manos, el programa de investigación estrenado por TVE.
La cadena pública apostó por trasladar su estilo de infiltración y denuncia al formato televisivo. El primer programa, centrado en la vivienda y los fondos de inversión, tuvo una enorme repercusión social y política. Tamayo llegó incluso a infiltrarse como falso inversor inmobiliario para mostrar cómo operan determinados fondos y especuladores.
El programa convirtió rápidamente a Tamayo en una de las nuevas caras visibles de RTVE, aunque también abrió polémicas y ataques políticos.
Las críticas y la polarización
Su creciente exposición mediática también le ha generado enemigos. Tras el estreno de su programa sobre vivienda, algunos sectores conservadores y usuarios en redes sociales le acusaron de actuar como "herramienta del PSOE". Él respondió asegurando que muchos críticos ni siquiera habían visto el documental y defendió que el reportaje señalaba problemas estructurales en ciudades gobernadas por distintos partidos.
Tamayo tampoco ha escondido posiciones críticas sobre temas como la especulación inmobiliaria o determinadas dinámicas económicas relacionadas con la vivienda. Sus declaraciones recientes contra los llamados 'fondos buitre' han vuelto a viralizarse en redes sociales.
El periodista que entendió antes que muchos cómo cambiaría el periodismo
El fenómeno Tamayo refleja también el cambio radical del periodismo en internet. Sin grandes medios detrás durante años, grabando él mismo, editando para YouTube y utilizando formatos narrativos más cercanos a Twitch, Netflix o los podcasts que al reportaje televisivo clásico, consiguió construir una audiencia enorme antes de llegar a televisión.
Y eso explica por qué RTVE ha apostado ahora por él. Porque Tamayo pertenece a una generación de creadores que ya no diferencia entre youtuber, documentalista o periodista de investigación. Hace las tres cosas a la vez.
Y probablemente ahí está la clave de su éxito: consiguió convertir infiltrarse en sectas y desmontar estafas en un formato masivo para una audiencia que ya consume información de manera completamente distinta a la televisión tradicional.
Todo lo que hubieras querido saber de Carles Tamayo
- Estudió Dirección Cinematográfica en la ESCAC y se graduó en 2018. Antes de centrarse en Internet, trabajó como realizador independiente y pasó por medios e instituciones como Catalunya Ràdio, el Teatre Lliure, el Liceu y la BBC World News.
- Desde 2019 desarrolla reportajes de investigación en YouTube y Twitch, combinando documental y videoblog.
- Dio el salto a plataformas con el documental Cómo cazar a un monstruo, por el que recibió el Premio Ondas en 2024.
- También ha participado en programas como Caiga Quien Caiga.
- Él mismo suele definirse más como periodista o documentalista que como influencer.