Los tribunales alemanes han establecido que los abusos reiterados (como ausencias prolongadas o uso del baño para otros fines, como hacer llamadas personales o revisar el móvil) pueden considerarse incumplimiento del contrato.
Los ecologistas argumentaron que la zona es un “punto crítico para los murciélagos”, donde se han identificado 12 especies distintas, muchas de ellas protegidas por la legislación europea.